BILOXI, Estados Unidos, sep. 9, 2005.- Los hombres que han salvado la vida de miles de personas, Jeff Johnson y Dave Forman, fueron los primeros en llegar a la zona de desastre. Ellos forman parte de la guardia costera, un grupo de elite, conocido como los buzos de rescate.
“La primera vez que salimos el agua llegaba hasta la mitad de la altura de las casas y cuando regresábamos una hora después el agua ya llegaba literalmente hasta las chimeneas”, relató Dave Forman.
Desde un helicópteros y colgados de un alambre ubicaban a las víctimas y las rescatan aun a costa de sus vidas.
“Algunas personas se me aferran con tanta fuerza que a veces me cuesta trabajo respirar”, comentó Forman.
En algunos casos y a pesar de sus esfuerzos hubo personas a quienes no pudieron salvar.
“Había una pareja de ancianos, sentados en una cama y sentí que si los subíamos con el arnés, sería muy doloroso para ellos y podríamos romperles un hueso. No había modo de rescatarlos así, por lo que decidimos regresar al día siguiente para ver si los rescatábamos de otro modo. No sé qué le pasó a esas personas” relató Dave Forman.
A pesar del peligro hubo algunos que no quisieron salir de sus casas.
Jeff Jonhson, dijo que “esa gente tiene que entender que si no se van se mueren".
Otros en cambio, pelearon para ser los primeros en ser rescatados.
“La gente estaba desesperada por salir de ahí. Algunos fingían lesiones o estar embarazadas. Vimos lo mejor y lo peor de las personas”, expresó el buzo Dave.
A pesar arriesgar su vida y de los peligros de su misión, el escuadrón de la guardia costera ha salvado la vida de seis mil 471 personas y la cuenta sigue corriendo.