LONDRES, Gran Bretaña, sep. 12, 2005.- Para comenzar un negocio exitoso hay que identificar una necesidad en el consumidor. Esa es una premisa innegable y este británico John Gronow cree haberla detectado. Últimamente se le puede encontrar en las montañas del país de Gales cuidando de su negocio, con el que espera retirarse.
John llena sus botellas con aire, su idea es que galeses viviendo en el extranjero estén dispuestos a pagar hasta 50 dólares por botella y poder tener así algo que les recuerde su hogar.
Cada botella de aire viene en su caja de presentación y con y certificado que asegura que el aire en su interior fue recaudado en las montañas de Gales. Pero hacerlo también tiene su truco.
“Tienes que esperar a que haya una brisa para que saque el aire viejo y el nuevo se quede en la botella”, agregó John Gronow, hombre de negocios.
Este producto no puede encontrarse en ninguna tienda, solo en el internet. Pero también hay escépticos.
No las compraría, el aire es gratuito, por 50 dólares prefiero manejar hasta aquí y respirar tanto aire como quiera mencionan los escépticos.
Pero también hay clientes para todo y John Gronow ya tiene pedidos desde Australia, Estados Unidos, Chipre u Holanda. Tal parece que la demanda por aire puro es más grande de lo que se pensaba.