NUEVA ORLEÁNS, Estados Unidos, sep. 13, 2005.-En la cama cuatro de la unidad de terapia intensiva del Hospital West Jeffersson, medio vive y medio muere un enfermo que no ha podido ser evacuado. Este equipo comprobó que Miguel Sánchez Hernández, originario de Chiapas y en extrema gravedad por intoxicación es atendido correctamente.
Por ser indocumentado, Miguel Sánchez Hernández, ni la cuarta parte de los mexicanos que trabajaban en Alabama, Luisiana y Misisipi, recibirán dos mil dólares del fondo para manejo de emergencias anunciado por el presidente Bush.
En los últimos 7 días, el Consulado de México en González, Lusiana ha brindado albergue apoyo económico y orientación a 180 mexicanos que quedaron en el desamparo.
El acuerdo entre México y Estados Unidos para no sancionar empleadores que contraten indocumentados está siendo violado.
Los señores Miguel Cruz y Óscar Zavala viajaron 13 horas desde Carolina del Norte y Florida con la promesa de no ser deportados, tras laborar 4 días en un hospital insalubre e inundado, fueron detenidos por el ejército.
Los señores Cruz y Zavala hicieron público el descontento de varios connacionales, que meten las manos en el edor de Nueva Orleáns, sin garantías.
Los 40 mexicanos que viajaban en un autobus, fueron abandonados en una carretera sin pago y sin alimento.