CIUDAD DE MÉXICO, México, sep, 15, 2005.- No es la primera vez que la combinación de cohetes y fuego provocan escenas como las vistas en Tultepec. En los últimos 17 años, la explosión de cohetes ha matado a más de 170 personas.
El 11 de diciembre de 1988, un estallido de toneladas de cohetes que se almacenaban de manera clandestina en una bodega de dulces del mercado “Ampudia”, en la Merced, provocó la muerte de 72 personas y cien más resultaron heridas por la explosión.
Una década más tarde, Tultepec se cimbró a causa del estallido de toneladas de pólvora almacenadas en una fábrica clandestina de fuegos pirotécnicos.
El resultado, 10 personas muertas, 51 heridas, 15 desaparecidas, 30 casas derrumbadas y daños en un perímetro de 800 metros.
En enero de 1999, la historia se repite.
En Apatzingán, Michoacán, un incendio consumió una dulcería donde se almacenaban grandes cantidades de cohetes y fuegos pirotécnicos.
No hubo muertos pero la tragedia pudo haber sido mayor debido a que esa ciudad no contaba con un equipo de bomberos.
Sólo habían pasado 8 meses cuando tres explosiones en una bodega clandestina de cohetes en la Central de abasto de Celaya, Guanajuato, provocaron la muerte de 68 personas.
Cientos de personas resultaron heridas en lo que hasta hoy es considerada la peor tragedia ocurrida en Celaya, Guanajuato.
La tarde del último día del 2002, el mercado Hidalgo de Veracruz se convirtió en un infierno, 70 puestos ambulantes donde vendían cohetes estallaron y provocaron la muerte de 28 personas, además de dejar a heridas a 35 más.