CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 2005.- A dos décadas de los sismos que azotaron a la Ciudad de México, artistas plásticos y fotógrafos coincidieron en que la catástrofe cambió la mentalidad de la ciudadanía y de los propios creadores, no así su discurso artístico. La artista plástica Rina Lazo comentó que si bien un suceso tan impactante hizo que el pensamiento de la sociedad en general fue diferente a partir de ese momento, su obra no tuvo cambios significativos derivados de ello.
"La cultura es parte de la vida de un país, al haber una conmoción revolucionaria o de la naturaleza; hay un cambio en el pensamiento de la a gente y en el pensamiento de los artistas", sostuvo.
Sin embargo, recordó, "el artista debe de expresar el pensamiento del pueblo y no sólo sus emociones personales".
En México, expuso, hacía falta unidad y justicia, de ahí que sucesos tan lamentables dieran paso a los cambios que se han venido dando en el país, como libertad de opinión o la existencia de más partidos políticos, lo cual hace que se renueve el pensamiento de la juventud", expresó.
Lazo, quien fue asistente de Diego Rivera en el mural "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central", aseguró que la sociedad mostró una actitud diferente, espontánea en esos momentos de tristeza, que cambió su manera de pensar y actuar definitivamente.
Reiteró que catástrofes naturales como la que azotó a México en aquel momento o a Nueva Orleáns, Estados Unidos, recientemente, son acontecimientos que pueden propiciar cambios políticos pero sobre todo sirven para unir más a la gente, "pues de cosas terribles, salen conclusiones positivas".
“MARCARON LA VIDA DE MUCHOS MEXICANOS”
Para el fotógrafo mexicano Ricardo María Garibay, hijo del escritor Ricardo Garibay, los sismos de 1985 marcaron la vida de muchos mexicanos y despertó la conciencia de toda la población.
"Aquel 19 de septiembre no se puede olvidar, pues despertó la toma de conciencia en los mexicanos, en su capacidad de acción colectiva", explicó Garibay, quien recientemente presentó su exposición "Horizontes", en esta capital.
Apuntó que la reacción de los ciudadanos mexicanos se unió como nunca y a partir de entonces se fortaleció la organización social.
"Fue un detonador importante porque inició la unión de todo el país para cuestiones humanitarias, cosa que nunca antes había ocurrido: el trabajar colectivamente", puntualizó Ricardo María Garibay.
“MUCHOS CAMBIOS”
Alejandro Alvarado, artista plástico y profesor en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, destacó que tras los sismos de 1985, el país presentó muchos cambios.
"Después de los sismos todo cambió, porque antes de esta fecha trágica para la Ciudad de México, uno nunca pensó que las edificaciones que antes habían resistido se vinieran abajo", recordó.
Tras la catástrofe proliferó más el comercio ambulante, pues muchos mercados se vieron deteriorados a causa de los sismos, como ocurrió en la colonia Doctores, cuyos comerciantes tuvieron que emigrar al Centro Histórico.
"Cambió la actitud y cambió la gente, los boleros se perdieron y los comerciantes que se ubicaban en las calles emigraron al Centro Histórico", añadió.
Este cambio de actitud repercutió mucho no solamente en los colonos de la Doctores, sino también en otras colonias, donde cambió la cultura.