Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 11, 2005.- No es secreto, un matriarcado controla el comercio ambulante de la Ciudad de México. Desde hace diez años, un puñado de mujeres lidera las principales asociaciones dedicadas al comercio informal. De los siete grupos más poderosos de ambulantes, cinco son controlados por mujeres.
Las organizaciones encabezadas por mujeres son:
- Consejo de comerciantes en pequeño: Elena Ortega Padierna.
- Unión de Comerciantes "Hijos de Tepito": María Rossete Sánchez.
- Asociación Legítima Cívico Comercial: Alejandra Barrios.
- Asociación de Comerciantes de la Antigua Merced: Silvia Sánchez Rico.
- Defensa y Solidaridad de la Unión de comerciantes en Cuauhtémoc: Alicia Rocha Sánchez.
Tres de ellas, Guillermina Rico, Benita Chavarria y Alejandra Barrios, lograron el poder al amparo del apoyo de partidos políticos.
Se crearon una imagen de benefactoras de los desempleados y, a través de un grupo de operadores amasaron fortunas, aseguran comerciantes establecidos.
“Hay un dirigente, hay varios delegados que son los que cuidan el área... Los cobradores hacen su trabajo, recuperan el dinero, se le entrega al líder”, dijo Víctor Cisneros, presidente de la Unión Centro Histórico.
Guillermina Rico era la más poderosa, su organización controlaba desde Correo Mayor hasta Circunvalacion. Su muerte debilitó el gremio. Silvia Sánchez Rico, su hija, tomó el control, pero fue detenida en julio 1999 por el delito robo y lesiones.
La falta de liderazgo y el surgimiento de líderes más poderos provocó una desbanda de comerciantes ambulantes, pero otros comerciantes decidieron independizarse.
Se cree que actualmente hay 60 pequeños líderes de ambulantes en la Ciudad de México.
Una de las mujeres que consolidó el liderazgo fue Alejandra Barrios Richard. Su estancia en la cárcel por la muerte del esposo de otra líder de ambulantes durante una riña, no fue obstáculo para que siguiera controlando su asociación.
Actualmente, controla las calles de Eje Central, Arcos de Belén, Apartado, Haití, Argentina, Honduras, Costa Rica, Justo Sierra, Nicaragua y Panamá.
María Rossete, enemiga de Alejandra Barrios, controla 700 ambulantes de Tepito, sobre el Eje Uno Norte.
Tanto María Rossete como Alejandra Barrios tienen antecedentes penales. Ambas han buscado, sin éxito, puestos píublicos, la primera como aspirante a delegada en Cuauhtémoc y la segunda como diputada suplente en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
Durante los últimos años, el Gobierno del Distrito Federal ha intentado reordenar el ambulantaje.
Lo cierto es que detrás del comercio informal hay organizaciones buscando reclutar más desempleados.