La mujer en Asia



por: Agencia
Fuente: EFE




La situación de la mujer asiática es tan compleja como la economía de sus países: el peso de las tradiciones impide la equidad






Visite el sitio especial de Diálogos por México

MADRID, España, mar. 8, 2006.- La situación de la mujer en Asia es tan compleja como las diferencias políticas y económicas de los países que integran este vasto continente.

Así mientras en economías desarrolladas como la japonesa o la china, las mujeres han logrado significativos avances, en países como Afganistán o Pakistán el peso de las tradiciones impiden la igualdad entre hombres y mujeres.

Esta es la situación de la mujer trabajadora en algunos de estos países.

JAPÓN

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, Japón promulgó en 1947 una Constitución que garantiza la igualdad de sexos.

Sin embargo, este principio no se ha cumplido del todo y sigue pesando mucho el carácter patriarcal de la familia, hasta el extremo de que algunos miembros del Gobierno han responsabilizado a las mujeres y sus ansias laborales de la caída de la natalidad.

Ante tales muestras de machismo, no es de extrañar que en Japón un número cada vez mayor de mujeres decidan quedarse solteras y disfrutar de su independencia y éxito laboral, social y económico.

La Ley de Igualdad de Oportunidad de Empleo de 1986 proporcionó el marco legal necesario para salvaguardar los derechos laborales de las mujeres, pero también en este caso, las desigualdades siguen patentes en los salarios y en las oportunidades para puestos directivos en las empresas.

CHINA

En el actual Plan Quinquenal (2006-10) del Gobierno chino, la mujer representa "la fuerza que promoverá el progreso social y el desarrollo".

El número de mujeres diputadas entre los dos mil 987 miembros de la Asamblea Nacional Popular (ANP) se mantiene en el 20 por ciento desde los años 80.

La cifra es incluso inferior a la de la década de 1990, cuando un 21 por ciento de los diputados eran mujeres, por lo que los varones siguen dominando la política china.

En 2005 la ANP revisó la Ley de Protección de los Derechos e Intereses de la Mujer, reforzó la protección legal de las féminas y señaló que debían establecerse cuotas, aunque estas son variables y nunca han sido publicadas.

AFGANISTÁN

La situación de las mujeres en Afganistán ha cambiado significativamente desde la caída del régimen talibán a finales de 2001, cuando tenían prohibido ir al colegio, ejercer una profesión y hasta salir de casa sin ir cubiertas con el tradicional "burqa".

En las primeras elecciones parlamentarias después de 17 años, celebradas en septiembre pasado, se reservaron el 27 por ciento de escaños para las mujeres.

Sin embargo, siguen sufriendo de manera generalizada el acoso económico y social, y se violan sus derechos más básicos.

Con este panorama y en el exiguo mercado laboral afgano, las pocas mujeres trabajadoras se emplean en el sector agrícola.

INDIA

Numerosos problemas crónicos afectan a la situación de la mujer en la India.

A su escasa representación parlamentaria, que el Gobierno quiere atenuar reservando a la mujer una cuota del 33 por ciento de escaños, se suman lacras como la violencia doméstica.

El aborto de fetos femeninos, el maltrato a las niñas o su asesinato ha provocado que exista en la India una diferencia de 32 millones entre la población masculina y la femenina, algo que preocupa mucho al Gobierno e intenta combatir.

Es significativa además la desaparición casi definitiva del rito denominado "sati", en el que la viuda de un hombre muerto debe morir quemada en la misma pira funeraria en la que arde el cadáver del esposo.

PAKISTÁN

Las mujeres en este país sufren la discriminación de ser consideradas inferiores a los hombres, a lo que se suma que el honor de éstos depende de las acciones de ellas.

Entre todas las violaciones de los derechos de la mujer paquistaní, la que mayor rechazo ha provocado en la opinión pública mundial ha sido la de los llamados "asesinatos de honor", en los que una mujer es asesinada por su "conducta inmoral actual o percibida".

Los asesinatos por honor están prohibidos en Pakistán y el presidente, general Musharraf, ha prometido luchar contra ellos, pero en realidad estas prácticas no son perseguidas por la administración.

FILIPINAS

La falta de acceso a un puesto de trabajo y a la educación siguen impidiendo que la mujer filipina alcance cotas de responsabilidad en una sociedad, donde domina el componente patriarcal y un 40 por ciento de la población vive bajo el umbral de la pobreza.

Es cierto que dos mujeres presidieron la mitad de los Gobiernos que siguieron a la caída de la dictadura en 1986, pero también lo es que esas mandatarias, Corazón Aquino y la actual presidenta, Gloria Macapagal Arroyo, pertenecen a la elite minoritaria que conserva los entresijos de un poder que sigue estando en manos de los hombres.

En cuanto al mercado laboral local, la mayoría de las mujeres empleadas no cuentan con contratos legales ni disfrutan de los beneficios sociales básicos, según los expertos.

LA MUJER MUSULMANA

La lucha de la mujer por la igualdad en el mundo árabe e islámico ha dado algunos frutos positivos, incluso en las conservadoras monarquías del Golfo Pérsico, aunque les falta un largo camino en lograr sus derechos.

En los últimos años ha habido más nombramientos de mujeres en puestos claves políticos, administrativos y en el sector privado algunos países de la zona.

EGIPTO

En Egipto, donde la Constitución no diferencia entre hombre y mujer, se ha creado hace seis años el Consejo Nacional de la Mujer, presidido por la primera dama del país, Suzanne Mubarak.

En este país, como en Sudán, la lucha de la mujer para ocupar el cargo de juez ya no encuentra tanta resistencia como en otros estados árabes, donde las corrientes conservadoras les niegan el acceso a la Justicia bajo el pretexto de que "son muy sentimentales y puede que ciertas condiciones afecte a sus decisiones".

JORDANIA

En Jordania, donde las leyes tampoco discriminan a la mujer en el trabajo, ha aumentado en los últimos dos años el número de mujeres que ocupan puestos de responsabilidad, y más de 10 de los 110 diputados de la Cámara Baja del Parlamento son féminas.

Las autoridades jordanas han manifestado que esperan acabar con todo tipo de discriminación contra la mujer respecto al empleo dentro de diez años.

IRÁN

En Irán, como en Arabia Saudita, donde las mujeres no pueden salir de casa sin cubrir su pelo, éstas pueden trabajar en todos los puestos salvo en la justicia como juez, en el Ejército como soldado o pilotando aviones.

Además, el testimonio de dos mujeres ante los tribunales equivale al de un hombre.

EMINATOS ÁRABES UNIDOS

La lucha por la igualdad de las mujeres ha marcado un hito en este país con el nombramiento reciente de una fémina al frente del ministerio de Asuntos Sociales.

OMAN, QATAR, KUWAIT Y BEHREIN

En todos estos países del Golfo Pérsico ya hay varias mujeres en puestos ministeriales, aunque la mayoría de ellas son responsables de asuntos vinculados con este colectivo.

Las mujeres han conseguido el sufragio en Omán, Qatar, Bahrein y Kuwait -este último sólo en 2005-, aunque el progreso de las mujeres no siempre es aceptado por la sociedad.

ARABIA SAUDITA

En este país, donde las mujeres virtualmente no tienen ningún derecho político, se ha permitido en los últimos años que desempeñen un mayor papel en el sector privado, aunque las autoridades introducen las reformas con cuenta gotas ante la fuerte influencia de los clérigos conservadores.

En este rico reino petrolero, las mujeres aún no tienen derecho a conducir coches y no pueden viajar fuera del país sin el permiso de su marido o de un miembro varón de su familia.

LÍBANO

En el Líbano, donde el código de trabajo no estipula discriminaciones hacia las mujeres, la seguridad social ha aprobado algunos derechos para la mujer, pero estos no abarcan todos y quedan muchas lagunas.

Según Ikbal Doughan, presidenta de la Liga de Mujeres Trabajadoras (LMT), su objetivo es conseguir la igualdad en el acceso al trabajo y en los salarios.

La LMT ha establecido una "HOT Line" para recibir las quejas de las trabajadoras, sobre todo en lo que se refiere a su licenciamiento y la seguridad social, aunque en muchos casos la vergüenza, el miedo y la necesidad de conservar su trabajo les impide denunciar el hostigamiento, algunas veces sexuales.

En el Líbano no existen estadísticas sobre el número de trabajadoras o los accidentes de trabajo y la misión de los ministerios no está bien definida respecto a estos problemas.


... y obtén información exclusiva,
promociones y descuentos GRATIS

Ingresa tu mail