Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 12, 2006.- Esto es Mexicalcingo, en el Estado de México. Lugar donde sale el chicharrón y Quintín Urbina vive de esto, y para ellos, sus hijos, los quintillizos.
Emmanuel, Carlos, Estefanía, Alberto y Jesús nacieron en mayo del año pasado.
“Nosotros recibimos mucha ayuda, pero bastante ayuda, incluso aquí de fuera del estado, recibimos ayuda de Veracruz, igual mucha gente de México”, comentó Diana Ortega, madre de los quintillizos.
Además, se sumó el Distrito Federal y Fundación Televisa creó un fideicomiso con el que se han solventado los gastos médicos, como la cirugía de una hernia que presentó Jesús y los estudios de Emmanuel, que en los primeros meses de nacido tuvo problemas cardiacos.
Pero en casa, lo invaluable es ayuda. Porque en casa aquí todo se hace en cinco; cinco mamilas, cinco pañales, cinco bebés que hay que atender.
“Al principio no dormíamos, yo tuve el apoyo de mi abuela, de mi suegra, de mi mamá, de mi hermana, de mi esposo y no, no se duerme”, señaló Diana Ortega.
Aquí se lava a diario, pero también se come, se duerme, en fin, se vive. Es el claro ejemplo de una familia que a pesar de lo adverso, con los apoyos adecuados y la unión familiar ha logrado salir adelante.
Aún así as cosas son más ajustadas. Los cuartos en los que viven ya no alcanzan para los juegos. La ropa ya no queda, y Quintín Urbina, padre de los quintillizos, llega más tarde a casa para que ellos tengan suficiente alimento.