Visite el sitio especial de Diálogos por México CANCÚN, México, jun. 1, 2006.- La mayor extensión arrecifal se localiza al sur de la Isla de Cozumel, la más grande de México y está expuesta a tormentas y huracanes.
En octubre pasado, Wilma, uno de los huracanes más violentos de los últimos años, afectó gran parte de la zona arrecifal de Cozumel.
Las corrientes submarinas fracturaron algunas zonas y otras se cubrieron de arena afectando las colonias de pólipos que dan el incomparable color a las formaciones arrecifales.
Sin embargo a siete meses del devastador huracán Wilma, la recuperación es evidente y la situación ha cambiado en el fondo del mar de Cozumel.
La comunidad del buceo en Cozumel se unió para iniciar la restauración de los arrecifes que ahora lucen diferentes.
El trabajo de restauración de los arrecifes duró tres meses, algunas zonas fueron unidas mientras que en otras fue necesario barrer la arena acumulada.
En Cozumel, el equipo de Noticieros realizó una inmersión y recorrió el arrecife coralino, guiado por buzos experimentados como Cheyenne y Santos.
El recorrido inició por las zonas restauradas, donde se pudo constatar que las zonas dañadas se encuentran unidas.
La barracuda es una especie que había desaparecido de las aguas del Caribe Mexicano y ahora habita en la zona restaurada.
Los arrecifes son parte importante de la economía de Cozumel, diariamente unos mil 500 buzos realizan inmersiones bajo atención profesional.
Wilma devastó pero también ocasionó transformaciones positivas como es el caso de los arrecifes de Cozumel.