Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 2, 2006.- Diseño del arquitecto Antonio Rivas Mercado, la Columna de la Independencia fue inaugurada el 16 de septiembre de 1910 por el general Porfirio Díaz con motivo del centenario de la Independencia de México.
Cinco mil pilotes como cimentación, más de dos mil 400 piezas de cantera, 45 metros de altura.
Se encuentra en la cuarta glorieta del Paseo de la Reforma, con sus cuatro figuras de bronce que representan la ley, la justicia, la guerra y la paz.
Sus estatuas de mármol, de héroes de la independencia: Miguel Hidalgo, José María Morelos y Pavón, Vicente Guerrero y Nicolás Bravo.
Hasta ahora sólo una vez ha sufrido un percance: la madrugada del 28 de julio de 1957, un sismo de siete grados Richter, hizo que la “Victoria Alada” cayera al suelo; la columna permaneció sin “ángel” poco más de un año; pero en 1958, nuevamente restaurada, regresó a su lugar.
Símbolo de la Ciudad de México, punto de encuentro para manifestaciones deportivas, culturales y sociales.
A cuatro años de celebrarse el centenario de la construcción del monumento, el Gobierno del Distrito Federal, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), el Instituto Nacional de Bellas Artes y el de Antropología e Historia, lo restauran.
Estructuralmente, dicen, no corre riesgos. El proyecto incluye la limpieza y restitución de elementos dañados estéticamente.
El ingeniero Francisco Ruiz, director general de Programas Estratégicos de la Secretaría de Turismo del Gobierno del Distrito Federal mencionó:
“Vamos a reparar los pisos de mármol italiano de la plataforma original, se van a reponer todas las piezas dañadas, los trabajos con las esculturas de bronce y de mármol, es una limpieza, pequeñas restituciones, nos falta, a la estatua del Cura Hidalgo le falta un dedo, tenemos otra escultura donde está fracturado un sable”.
Y a la Victoria Alada, le darán trato preferencial.
“Se va a retirar todo el oro que ya está en malas condiciones, después se va a dorar totalmente, son hojas de oro de 24 quilates”, señaló el ingeniero Ruiz.
Esta es la primera vez, desde 1957, que el monumento recibe tratamiento integral.
Según los encargados del proyecto, para octubre, todo quedará listo.
Este es el segundo monumento del Paseo de la Reforma que se restaura, el primero fue el Monumento a Cuauhtémoc, en 2004.