Visite el sitio especial de Diálogos por México BUDAPEST, Hungría, jun. 26, 2006.- Estas momias, perfectamente conservadas, no fueron descubiertas en Egipto, sino en el corazón de Europa.
Tras permanecer ocultas en Hungría durante cientos de años, a partir de ahora las momias pueden ser apreciadas por el público en el Museo de Historia Natural de Budapest.
Las momias, que datan del siglo XVIII, aún conservan de manera intacta la piel, las uñas, y el cabello, e incluso parte de sus vestimentas.
Las momias fueron descubiertas accidentalmente hace 12 años cuando se realizaban tareas de restauración en la cripta de una iglesia en el poblado de Vac, al Norte de Hungría.
“Este es el pasaje que los excavadores descubrieron en 1994", dijo Ildiko Szikossy, director de la Exhibición.
El descubrimiento de las 265 momias es único en todo Europa, especialmente por el proceso de momificación, que fue totalmente natural.
Los cuerpos lograron conservarse por más de 300 años gracias a las bajas temperaturas y la buena ventilación de la cripta donde fueron sepultadas.
Según los arqueólogos, el aceite usado en los sarcófagos de pino destruyó las bacterias que podrían haber carcomido los cuerpos.
Las momias de hombres, mujeres, y niños del siglo XVIII, incluyen a un bebé y a dos monjas con sus rosarios.
Gran parte de las momias sufrían de tuberculosis, por lo que están siendo estudiadas con la esperanza de encontrar pistas para mejorar el tratamiento de la enfermedad.