Visite el sitio especial de Diálogos por México NUEVA YORK, Estados Unidos, jun. 26, 2006.- Morir cuesta, y resulta un calvario para los migrantes mexicanos que anhelan ser sepultados en la tierra que los vio nacer.
Ramón Xilotl Ramírez, cónsul General de México-NY mencionó: “en lo que va del año 2006 llevamos en el Consulado 110 traslados de cadáveres a territorio nacional y esto nos da un promedio de ocho a 10 cadáveres trasladados por semana y el presupuesto que tenemos anda por los 109 mil dólares, insuficiente para esta realidad”.
Tres mil dólares cuesta promedio morir en Nueva York y ser repatriado en avión en un féretro guadalupano. Gasto que solventa parcial o enteramente el Consulado de México con el servicio de una funeraria local.
Esto incluye recoger en cuerpo, prepararlo, velarlo, la caja, el avión, los trámites de Consulado y el transporte del aeropuerto de México hasta su destino final.
Unos 40 mexicanos mueren al mes en Nueva York, debido a causas naturales, accidentes o por crimen y violencia. Difícilmente dejan como Modesto Medel, oaxaqueño de 23 años baleado hace unos días en un restaurante de comida rápida un testamento o fondos para su entierro.
Modesto regresó a México antes de lo planeado y con un sueño americano truncado porque esa casa jamás la podrá construir en su pueblo ni tampoco llegar a ser futbolista y triunfar con el América.
Por eso para recordarlo y llorarlo en la distancia ondea la bandera tricolor en el balcón y Joel, Carmen y sus dos niños le han montado a Modesto un altar con lo más valioso que tenía.