CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 11, 2006.- Los atentados terroristas que ocurrieron el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos cambiaron por completo el curso de la humanidad. Uno de los ataques que más ha sembrado la duda e incertidumbre es el que supuestamente se realizó en contra del Pentágono, sede de los poderes militares y de inteligencia de Estados Unidos, que se ubica en Arlington Virginia.
Eran las 8:46 horas (tiempo de México), cuando el mundo aún no podía creer que dos aviones se habían estrellado contra las Torres Gemelas de Nueva York. A esa hora se informó que otra aeronave se había impactado en el Pentágono. Se trataba del vuelo 77 de American Airlines, con 64 personas a bordo.
El Boeing 757 se estrelló contra el ala Oeste del cerebro militar de Estados Unidos.
Según testigos, el avión empezó a acelerar mientras se acercaba a su blanco. Más de 125 trabajadores murieron y 20 mil más fueron evacuados de emergencia.
El departamento de Defensa, en un breve comunicado de 12 líneas y que fue difundido a las 10:00 horas del 11 de septiembre del 2001, expresaba su pesar a las familias de las víctimas fallecidas y heridas en el “sorpresivo ataque”.
Pero lo que las autoridades olvidaron mencionar es que un Boeing 757 se había impactado contra el Pentágono, es más, nunca dijeron que se trataba de un ataque con un avión comercial.
El periodista francés Thierry Meyssan publicó un libro llamado “La impostura espantosa” donde asevera que una bomba fue la causante de la destrucción del emblemático edificio.
“Es imposible que un Boeing 757 se estrellara contra la fachada del edificio. No se encontraron restos del avión. Es una afirmación gratuita”, dijo Mayssan en una entrevista.
De acuerdo con el escritor, el atentado pudo producirse por un aparato explosivo que se encontraba colocado en un vehículo situado al lado del Pentágono.
La versión oficial señala que el impacto de una aeronave comercial sobre el edificio provocó la desintegración del aparato.
El gobierno dice que la reconstrucción del área afectada del edificio militar costó entre 700 y 800 millones de dólares.
Un sondeo de la Universidad de Ohio reporta que el 12 por ciento de los estadounidenses cree que el Pentágono no fue alcanzado por un avión comercial, sino por un misil y el 36 por ciento de las personas encuestadas piensan que la administración del presidente George W. Bush está implicada en los atentados terroristas.
- ¿Qué acaso el Pentágono no es el sitio más vigilado del mundo?
- ¿No hay radares que vigilen el espacio aéreo de este sitio?
- ¿Por qué se olvida que, según testimonios, hubo dos explosiones?
Esas y más preguntas se hacen los ciudadanos de Estados Unidos, sin embargo las respuestas tienen que surgir porque el dolor del pueblo estadounidense continúa a cinco años de este terrible acontecimiento.