Se cumplen cinco años de los ataques terroristas más impresionantes del mundo.
Foto: AP

Difunden imágenes del momento en que se desgaja el cerro en Nuevo Necaxa

Imágenes de los ataques terroristas a Nueva York
HERRAMIENTAS




IMPRIMIR

ENVIA ESTA NOTA

GUARDAR




NOTAS RELACIONADAS

  Después del 11-S nada es lo mismo en NY
  ¿Realmente se estrelló un avión en el Pentágono?
El terror no se ha ido



por: AP/EFE
Fuente: Agencias




Se cumplen cinco años de los ataques terroristas en Estados Unidos, sin embargo el miedo sigue en cada uno de los habitantes del pueblo estadounidense






CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 11, 2006.- A cinco años de los ataques terroristas contra Estados Unidos, los más impactantes de los que se tenga memoria en la historia moderna del mundo, el miedo de un nuevo atentado sigue latente entre los habitantes de la Unión Americana.

Su vida parece estar marcada por constantes alertas ante posibles amenazas y a esto hay que agregar el supuesto complot recientemente descubierto por la policía británica, a través del cual presuntos terroristas pretendían hacer volar aviones en vuelo entre el Reino Unido y Estados Unidos.

Sin embargo, a raíz de ese 11 de septiembre del 2001 (11-S), la guerra contra el terrorismo que implementó el gobierno de Estados Unidos no ha dado los resultados esperados, incluso la administración que encabeza George W. Bush reconoce que la red terrorista Al Qaeda, autora de los atentados y dirigida por Osama Bin Laden, sigue siendo muy peligrosa.

Los atentados del 11-S marcaron, como ningún otro acontecimiento, el mandato de Bush, inmerso desde entonces en una campaña mesiánica de transformación de Oriente Medio que para bien o para mal se convertirá en su legado histórico.

En ese sentido, las encuestas del Centro de Investigación Pew muestran que antes de las elecciones de 2004 la palabra más utilizada para definir a Bush era "honesto". Dos años, una guerra y un huracán más tarde, el término más empleado es "incompetente".

El proyecto de democratización forzosa de las naciones árabes, que Estados Unidos arrancó tras el 11-S, gozó en un primer momento del apoyo popular en un país conmocionado por los atentados terroristas.

Pero la mala marcha de la guerra en Irak y los interrogantes sobre los verdaderos motivos del lanzamiento de la ofensiva han erosionado la popularidad de Bush entre sus compatriotas, que cuestionan cada vez más la honestidad del hombre que dirige Estados Unidos.

Cinco años después de los atentados que mataron a cerca de tres mil personas en Nueva York, Virginia y Pensilvania, cada vez son más las voces que reclaman un cambio de dirección en Irak y Afganistán, comenzando por la destitución del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.

Cabe recordar que casi un mes después de los ataques, el gobierno de Bush decidió, el 7 de octubre del 2001, invadir Afganistán, nación que se encontraba bajo el mando del régimen Talibán y supuesto refugio del islamista Osama Bin Laden. Casi tres años después, en marzo del 2003, la administración estadounidense argumentó la existencia de armas de destrucción masiva en Irak y bajo la bandera de la lucha “antiterrorista” invadió también esa nación, gobernada entonces por Saddam Hussein.

Sin embargo, cinco años después de iniciada la guerra contra el terrorismo, las estadísticas oficiales dicen que desde octubre del 2001, han muerto más de dos mil 652 soldados estadounidenses en Irak y 329 en territorio afgano. Además, el Senado de Estados Unidos admitió el 8 de septiembre del 2006 que no existen pruebas de que haya habido vínculos entre el derrocado Saddam Hussein y la red terrorista Al Qaeda.

Pero la realidad más allá de los números habla de una situación absolutamente descontrolada en Irak, próxima a la guerra civil entre sunitas y chiítas, que cobra día con día decenas de vidas y, lo que es aún peor, con muy pocas posibilidades de arreglarse en un futuro cercano.

A eso se suma el rebrote de la violencia en Afganistán y la creciente reorganización de los grupos talibanes en torno a la frontera de este país con Pakistán. El 8 de septiembre del 2006 se registró uno de los peores atentados en la capital afgana, desde el inicio de la invasión estadounidense, que dejó al menos 18 muertos.

Para desgracia del presidente Bush, analistas, políticos y ciudadanos coinciden, por unanimidad, en una cosa: no está ganando su cacareada "guerra contra el terrorismo".

Con el objetivo de revertir la situación, el Departamento de Defensa anunció recientemente el aumento a 140 mil del número de efectivos militares en el país mesopotámico.

Además, para hacer frente a estas campañas bélicas, el presupuesto del Pentágono ha crecido desde 2001 en un 39 por ciento.

LA VERSIÓN OFICIAL

Pese a que ya han transcurrido cinco años desde los ataques terroristas contra el World Trade Center (WTC), los neoyorquinos siguen "muy preocupados" ante un posible nuevo ataque contra la ciudad, según sondeos publicados.

En tanto, el atentado contra el edificio del Pentágono, en Virginia, sigue sembrado dudas. Muchas personas afirman que nunca se estrelló un avión en el edificio que alberga los poderes militares de Estados Unidos.

La versión oficial señala que el Boeing 757 se impactó contra el ala Oeste del cerebro militar de Estados Unidos.

En Pensilvania, supuestamente se estrelló otra aeronave. Poca información se tiene al respecto. Se dice que este avión cayó en un campo de esa entidad cuando la tripulación forcejeó con los terroristas para retomar el control del vuelo.

En una encuesta, recientemente publicada por el diario The New York Times y la cadena de televisión CBS, revela que el nivel de temor es sólo un poco inferior a los datos que se recabaron en el otoño del 2001, poco después de los atentados.

Cerca de un tercio de los neoyorquinos confiesa que piensa cada día en lo que ocurrió el 11 de septiembre del 2001, en tanto que una proporción similar reconoce que su vida cambió tras el ataque y que nunca ha podido retomar las rutinas y forma de vida previas.

Igualmente, piensan que el Gobierno Federal no hizo "todo lo que se esperaba" para proteger a los Estados Unidos de un posible ataque terrorista.

En tanto el presidente estadounidense asegura que Estados Unidos es hoy en día un país "seguro" y que se han realizado avances "gigantes" en la lucha contra el terrorismo.

El mandatario, en un discurso pronunciado ante la Fundación de Políticas Públicas de Georgia el 7 de septiembre de este año, destacó la "valentía" de los pasajeros y dela tripulación de un vuelo de United Airlines que abortaron el ataque supuestamente dirigido contra la Casa Blanca y que concluyó con la caída de una de las aeronaves en un campo de Pensilvania.

Con su actuación, los pasajeros "le dieron a Estados Unidos su primera victoria en su lucha contra el terrorismo" y "evitaron la destrucción de la Casa Blanca", dijo.

Ahora, según Bush, Estados Unidos "ha aprendido las lecciones del 11 de septiembre del 2001" y se han "cubierto los vacíos que había antes" y que "ayudaron" a perpetrar los cuatro atentados.

Sin embargo, lo cierto es que la popularidad del mandatario ha descendido a los mínimos niveles y todos sus argumentos para sostener su lucha antiterrorista parecen no convencer a sus compatriotas y han afectado al propio partido de Bush, el Republicano, que tal vez pagará el costo en las próximas elecciones legislativas de noviembre.

¿DÓNDE ESTÁ OSAMA BIN LADEN?

Por otra parte, Osama Bin Laden, el hombre más buscado del mundo sigue sin ser localizado y nadie sabe dónde se oculta.

¿En Afganistán? ¿En Pakistán? ¿O incluso en una zona recóndita de China?.

Hoy en día se ofrece una recompensa de 25 millones de dólares por la cabeza del líder de Al Qaeda.

El despliegue de más de 100 mil militares en la frontera de Afganistán y Pakistán, y los sofisticados equipos de satélite de la CIA, han sido insuficientes para localizar al terrorista.

¿Está vivo? ¿Está muerto?. Tampoco nadie lo sabe. La cadena de televisión Al Yazira mostró el 8 de septiembre de este año una cinta de video donde se puede ver al presunto coordinador de los ataques, Ramzi Bin al Chiba junto a Bin Laden. La Casa Blanca no descarta la veracidad de las imágenes, pero se desconoce cuándo fueron grabadas.

¿Por qué no ha sido localizado? Se dice que sobre todo por las dificultades del terreno, montañoso y desértico, lleno de cuevas, agrestes colinas y cauces de ríos, y también, en gran parte, por las simpatías de la población Pastún (zona que se encuentra en la frontera entre Afganistán y Pakistán) hacia la lucha del líder de Al Qaeda.

LOS ATAQUES CAMBIARON EL AMBIENTE EN LA FRONTERA EU-MÉXICO

Los actos terroristas del 11-S han dejado su huella en la frontera de EU-México.

Hace un lustro, estadounidenses y mexicanos podían ir y volver a la hora del almuerzo. Los agentes de aduanas e inmigración eran menos y más indulgentes.

Pero ahora, los agentes fronterizos se consideran la línea del frente de la seguridad nacional y ven a cada persona que entra no solamente como posible inmigrante ilegal sino como terrorista potencial

¿Y AHORA?

¿Ha pasado tiempo suficiente para empezar a mirar hacia adelante o curar las heridas?

Donde se alzaban las torres de comercio perdura un cráter, pero el zumbido de la construcción promete llenar algún día el vacío. Se estima que para el 2012 un nuevo complejo de edificios, encabezado por la Torre de la Libertad, ocupe el lugar de la tragedia.

Dicen que el tiempo lo cura todo, pero cuando el dolor es tan profundo, ¿cuánto tiempo cobra el olvido o al menos la resignación? Seguridad, libertades.

El pueblo se encuentra en un mundo transformado por un episodio terrible. Han pasado cinco años. ¿Qué ha significado para todos?



... y obtén información exclusiva,
promociones y descuentos GRATIS

Ingresa tu mail