CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 16, 2006.- Un caso de abuso infantil conmocionó a la localidad de Norwalk, en el estado de Ohio. A simple vista, Michael y Sharon Gravelle son una feliz pareja, y los padres adoptivos de 11 niños.
Pero hace varios meses, las autoridades de Ohio descubrieron que Michael y Sharon habían convertido las literas donde dormían sus hijos en jaulas de madera.
Durante años, varios de los niños pasaron noches enteras recluidos en jaulas, como animales, lo que impactó a sus vecinos y a la comunidad entera.
Según la pareja, las jaulas eran necesarias para disciplinar a algunos de sus hijos, y evitar que jugaran con fuego o golpearan a sus hermanos.
Cuando las autoridades descubrieron las jaulas, Michael y Sharon perdieron la custodia de los niños, quienes fueron reasignados a otras familias adoptivas.
Sin embargo, la pareja no se arrepiente de su comportamiento, e incluso justifica el haber enjaulado a los niños.
“No, lo hice de la manera en la que pensamos que necesitábamos hacerlo para mantener seguros a nuestros niños”, afirma Michael Gravelle.
Además de haber perdido la custodia de sus hijos, Michael y Sharon enfrentan un juicio, acusados de abuso infantil.