CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 16, 2007.- Hace unos meses, el Esperanza navegó por las frías aguas de la Antártida. Se enfrentó a las embarcaciones japonesas que cazan ballenas.
Hace unas semanas, el barco estuvo en el Golfo de California realizando acciones en defensa del acuario del mundo.
El Esperanza llegó a las aguas del Mar de Cortés con una tripulación de 32 personas, entre marineros de cepa y activistas, todos casados con las ideas ambientalistas de Greenpeace.
“Es una expedición que comenzó hace ya un año y básicamente el tema es defender los océanos a nivel global”, manifestó Ruth Ramos, coordinadora de Acciones de Greenpeace México.
“Pues hoy quiero hacer nopales con carne de cerdo y salsa verde; les he estado cocinando picosito. Les dije que les iba a preparar para México, para que estuvieran listos para comer en México”, dijo por su parte Yohena Raya, mexicana, ayudante del cocinero y voluntaria de Greenpeace desde hace cinco años.
En Indonesia abordó el barco, en el que va a permanecer tres meses como la mayoría de todos los tripulantes.
“Amo el mar, amo la acción, participación, si quiero un mundo mejor para mí o para mi familia o el entorno de mis amigos, yo creo que hay que hacer algo”, agregó Yohena Raya.
El fotógrafo es australiano, el biólogo y la jefa de cubierta son ingleses, la coordinadora del Programa de Océanos es alemana, la primer oficial y un marinero son noruegos. Paloma, española, Raúl de Curazao y Miguel, es el otro mexicano.
“Es un poco complicado entender al holandés hablando inglés, al inglés hablando inglés, al inglés de Nueva Zelanda, al inglés del mexicano y muchas veces eso puede llevar a pequeños mal entendidos, pero en general todos venimos en la misma frecuencia”, comentó Miguel Ángel Argüelles, voluntario de Greenpeace.
Todos viajan en el barco Esperanza, en el marco de la campaña mundial "En Defensa de Nuestros Océanos", realizando denuncias, investigación científica y proponiendo soluciones.
Todas las acciones ambientalistas que emprenden estos hombres y mujeres, que en este caso son de 13 nacionalidades, son de forma pacífica.
“Las imágenes clásicas de, bueno ya clásicas de las pequeñas de lanchas entre ballena y el barco con el arpón te demuestran que bueno, uno puede llegar a preocuparse por eso arriesgando incluso la vida”, agrega Miguel Ángel Argüelles.
La expedición mundial del Esperanza comenzó en noviembre del 2005 en Sudáfrica; siguió por la Antártida, continuó hacia el Atlántico Norte, el Mediterráneo, el Mar Rojo, la India, Indonesia, Australia, el Pacífico Norte, Hawai, San Diego, California hasta llegar al Mar de Cortés.
“Incluir a México en el tour internacional es importante porque somos un país megadiverso, un país importante, un país con mucha riqueza, también tenemos problemas”, finalizó Ruth Ramos, coordinadora de Acciones de Greenpeace México.