LIMA, Perú, ene. 26, 2007.- ¿Sabía usted que una pila puede contaminar 600 mil litros de agua y que la inhalación o ingestión de sus tóxicos, podría causarle hasta la muerte? “Es importante difundir en la población el manejo adecuado de estos artefactos para evitar justamente posibles intoxicaciones, felizmente que hasta el momento, a menos que sepa, no ha ocurrido intoxicaciones masivas”, señala Arturo Erazo, director del Instituto Nacional De Salud de Perú.
Y es que las pilas contienen metales altamente contaminantes y tóxicos como el mercurio, plomo cadmio y cromo. Por eso una vez que las desechamos se convierten en un verdadero peligro.
En Perú existe la ley general de residuos sólidos pero como muchas normas, éstas sólo quedan en el papel.
“La responsabilidad yo diría que es de todos los ciudadanos, de toda la sociedad en su conjunto, ¿por qué?, porque es responsabilidad del fabricante, es responsabilidad del que comercializa el que importa y lo pone a disposición del consumidor porque está poniendo una sustancia, un artefacto que si bien es cierto para la vida diaria de la sociedad, pero también tiene riesgos en cuanto a su contenido una vez que se ha utilizado”, agrega Arturo Erazo.
Actualmente existen más de mil 300 gobiernos locales en todo el país y sólo uno ha creado una planta piloto para reciclar pilas y evitar la contaminación de su distrito.
“La educación ambiental tiene que partir desde los niños, ya que la conducta ya en personas adultas es difícil de cambiarla, ¿no? entonces los niños motivan a las personas mayores a poder cambiar”, explica por su parte Guillermo Álvarez, sub gerente del Medio Ambiente de la municipalidad de Surco.
La municipalidad de Surco inició el programa "Ponte pilas" en el 2001, e instaló módulos de recolección en los principales centros comerciales y supermercados.
Por esta razón, también se orienta y motiva a los escolares a través de concursos.
“Me he dado cuenta de que es muy peligroso que las pilas estén sueltas porque contaminan el medio ambiente, por eso las metemos en botellas de plástico cerradas”, dice Gabriela Ochoa, una estudiante del Colegio Horacio Patiño.
Una vez que estas pilas son acopiadas en la planta de reciclaje el proceso es el siguiente: Selección según contaminantes, sellado en bolsas de polietileno de alta densidad con abundante cal, luego son encapsuladas en moldes de concreto.
“Puede ser en envases de postes de alumbrado de luz o cualquier otro mobiliario urbano que utilice concreto”, subraya Guillermo Álvarez, sub gerente del Medio Ambiente de la municipalidad de Surco.
En este distrito los resultados han sido positivos, pero a nivel nacional falta mucho por hacer más aún cuando las campañas de parte del estado sólo son eventuales.
Aunque en Perú no se han reportado casos de intoxicación por pilas, los especialistas recomiendan no dejarlas al alcance de los niños, no quemarlas ni arrojarlas a jardines, ríos y desagües, porque los efectos podrían ser irreversibles no sólo para el medio ambiente sino también para su propia vida.