MADRID, España, ene. 31, 2007.- La ciudad madrileña de Alcorcón, un pueblo de 200 mil habitantes y en apariencia tranquilo, con una masa importante de migrantes, ha vivido en los últimos días una serie de altercados. Los jóvenes de Alcorcón llevan pagando cuotas bajo amenaza de las bandas latinas para poder utilizar las canchas de baloncesto.
“Hasta que toda la gente pueda estar en las canchas, tranquilos y conviviendo sin que nadie te tenga que venir a imponer que le pagues, sin ellos tener ningún derecho a hacerlo”, narra un joven español.
La existencia de bandas latinas en España es un hecho reciente.
“La más sonada son los ‘Latin kings’, ‘Los Ñetas’, luego tenemos una tercera banda que son ‘Los Domincan don’t play’ y luego ya son bandas de muy pocos miembros, 20, 30 incluso 6 miembros”, explica un funcionario.
Hace unos días, dos jóvenes, uno español y otro boliviano se enzarzaron por un problema de novias, el resultado fue de un vecino de Alcorcón herido casi de muerte. Seis puñaladas de jóvenes de la ultraderecha casi lo matan.
“No pues sí, así esto va a ser una guerra, esto va a ser una guerra porque es que nadie se pone de acuerdo. Ellos como vienen de su país y en su país hacen lo que les da la gana vienen aquí y hacen lo mismo. Siento mucha rabia y mucho odio”, dice un ciudadano.
Y a todo esto ¿qué sienten los ciudadanos que viven en Alcorcón, al sur de Madrid?
“Mira, sabes si te viene alguno, porque además las puñaladas fueron por la espalda, nunca de frente y entonces te toca mirar para atrás y para adelante”.
“Claro que trabajamos con miedo, trabajamos con miedo”, dicen otras voces ciudadanas. Los hechos de Alcorcón desde luego, son puntuales y ha habido réplicas en otras ciudades como Azuqueca, Denares o en Almeria al sur de España.
La pregunta que cabe hacerse ahora es si podrían disgregarse por el resto de la Península Ibérica, porque no podemos olvidar que hay más de 200 bandas entre latinos “sking heats” de la ultra derecha, incluso de los países del este.
“Mira lo que opino es que los medios de comunicación han tenido gran parte de la culpa de este problema”, subraya otro ciudadano.
Estas quejas hacia los medios son provocadas porque los periodistas se han hecho eco, de un problema que hasta ahora estaba dormido pero que se ha enconado en los últimos meses, porque en Alcorcón está ocurriendo algo que no pasaba y es el apoyo de los vecinos a uno o a otro bando.
“Eso no es racismo, eso es justicia, eso es justicia”, clama un vecino del lugar.
Pero si hubiera que calificar los disturbios de Alcorcón y de otros puntos de España, en los enfrentamientos entre bandas y vecinos es el miedo.
“Yo tengo dos hijos y estoy preocupado porque tengo dos hijos y que o se atreven a salir pro la noche a la calle, y sobretodo los fines de semana porque tienen miedo. Y de la juventud de Alcorcón, y las chicas tienen miedo y yo como padre tengo miedo”, dice un padre de familia.
Y es que van en serio, una joven está amenazada por las bandas latinas, aunque siempre va protegida por sus amigos.
“Que aparecieron con catanas y aquello me parece surrrealista total lo que están haciendo”, explica la joven.
¿Y tus compañeros?
“Mis compañeros desde que ha pasado esto, pues llevan como mucho una navaja, pero, que son pequeñitas así”, agrega.
Todo ello ha propiciado una versión que no existía y que puede dar lugar a que las acciones puedan ser peores.