NUEVA YORK, Estados Unidos, feb. 6, 2007.- Hace un año la 'Urbe de Hierro' era una Urbe de hielo con temperaturas glaciales, ahora el invierno entra suave y tarde en esta región del mundo, espolvoreando el césped de blanco con las primeras y muy raquíticas nevadas. ¡Vamos!, el clima ha estado tan amable que asombra ver a la gente en ropa ligera tomando el sol en Central Park, incluso los árboles de cerezos de los jardines botánicos de Brooklyn, que suelen retoñar en abril, ya están en flor.
“Hemos experimentado un clima inusual para esta época del año, estamos a mitad del invierno y este clima cálido a hecho florecer antes de tiempo”, explica el doctor Gary Moore, director del Departamento Científico del Jardín Botánico de Brooklyn.
Pero no sólo los cerezos están en flor en medio de este invierno neoyorquino, algunos árboles de chabacano también viven su primavera en medio de enero.
“Estos árboles son muy resistentes y pueden retoñar durante largos periodos de tiempo, esperamos que sigan retoñando en la primavera cuando llegue, sin embargo las flores que vamos a ver hoy, no van a estar para entonces porque se congelarán”, agrega el doctor Moore.
Para abril o para mayo, las ramas del árbol de chabacano o de albaricoque que pertenece a la familia del rosal, estarán probablemente desnudas y con las altas temperaturas que ya vaticinan los expertos, tal vez volverán a retoñar en verano sembrando desconcierto en el corazón de quienes ahora admiran sus flores.
“Por un lado es bueno, porque te da alegría como si estuvieras en primavera, pero por otro lado es triste, porque dices bueno y ¿qué pasa? y mañana ¿qué va a salir? ¿sol, va salir niebla?, ¿va a salir lluvia? no sabes realmente cómo te vas a vestir, dice la turista Esther Paricio.
Por su parte, Jaime Rabazo, otro turista señala:
“Me hace sentir como si estuviera en otro mundo, como si estuviera loco el mundo, no se expresar, algo anormal”.
Pero los expertos como el doctor Moore, al mando del Departamento Científico de estos jardines botánicos, ven estos fenómenos con otra óptica.
“La vida ha estado presente en el planeta desde hace millones y millones de años y han sabido adaptarse a los cambios climáticos más allá de lo que presenciamos hoy día”, dice el doctor Gary Moore, director del Departamento Científico del Jardín Botánico de Brooklyn.