CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 14, 2007.- En junio de 1985 fue puesto en órbita el primer satélite mexicano: El Morelos I. En noviembre del mismo año, despegó el trasbordador espacial Atlantis con el segundo satélite mexicano: el Morelos II. Rodolfo Neri Vela, uno de los siete tripulantes de la nave, se convirtió en el primer astronauta mexicano en ir al espacio y ahora afirma: “no es ninguna locura pensar en una agencia espacial".
El doctor Neri Vela es uno de los principales promotores de la Agencia Espacial Mexicana.
Otros destacados científicos también se han sumado al proyecto, como el astronauta de origen mexicano José Moreno Hernández, quien nos concedió una entrevista telefónica desde la NASA.
"A veces las oportunidades no existen en México y entonces muchos se tienen que ir al extranjero para desarrollar sus carreras, entonces hay que evitar eso, la fuga de cerebros y mejor cosecharla aquí en nuestro México", dijo el astronauta Moreno Hernández.
Cuarenta y dos países en el mundo tienen una agencia espacial, incluidos algunos del tercer mundo como Perú.
Esta pequeña nación sudamericana lanzó hace unas semanas su primer cohete de investigación, diseñado y construido totalmente por científicos peruanos.
Otros países latinoamericanos con agencia espacial son: Argentina, Chile y Brasil, el cual ha alcanzado un importante desarrollo.
"Hoy en día Brasil tiene una industria aero-espacial muy grande, cuenta con dos plataformas de lanzamientos de cohetes en dos ciudades diferentes, lo que le ha permitido tener sus propios astronautas", señaló Fernando de la Peña, científico mexicano y ex colaborador de la NASA.
La tecnología espacial para la construcción de cohetes y otros artefactos también ha sido utilizada en la vida diaria por millones de de seres humanos, por ejemplo, ¿Sabía usted que el frente de la nave Saturno V estuvo construido con teflón?, material resistente al calor con el que ahora se hacen sartenes y otros utensilios de cocina.
Para Rodolfo Neri Vela, “Todo se puede mejorar a través del espacio”.
Como el gel absorbente, diseñado para los trajes espaciales, se utiliza en los pañales desechables.
El código de barras, desarrollado para el control de las piezas de la NASA, es parte de cualquier artículo comercial.
El policarbonato, usado en los cascos espaciales, ha servido en la elaboración de lentes y cd´s.
Los alimentos deshidratados están ahora en cualquier supermercado, al igual que el kevlar, fibra sintética de los trajes espaciales, usado en la elaboración de maletas, ropa, y zapatos.
La tecnología espacial también se ha aplica en la medicina, como el sistema de mamografía digital para la detección del cáncer de seno. "Es una tecnología que se desarrolló en un satélite que tomaba fotografías satelitales y hoy en día sirve para la detección de cáncer de seno en la mujer", afirmó el ex colaborador de la NASA, Fernando de la Peña.
El objetivo de la Agencia Espacial Mexicana no es lanzar hombres al espacio, al menos en una primera etapa, sino colaborar en proyectos de investigación y desarrollo tecnológico con otros países.
"Seamos un actor que tenga una silla en este escenario mundial de la discusión de los temas del espacio…en donde México no tiene porque no estar participando", señaló Gerardo Ferrando, director de la Facultad de Ingeniería de la UNAM.