CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 27, 2007.- Podría ser uno de los grandes descubrimientos arqueológicos de la historia moderna, que probaría la existencia física de Jesús de Nazaret.
Se trata de diez tumbas con una antigüedad de dos mil años.
Seis de los osarios, pequeños ataúdes de piedra, tenían inscripciones con nombres que aparecen en los Evangelios: Jesús, hijo de José; María Magdalena; María, madre de Jesús y Matías.
Todo comenzó a principio de los años 80, cuando fueron descubiertos en el Barrio de Talpiot, al sur de Jerusalén.
Veintisiete años después de intensos estudios e investigaciones, los resultados traen a la luz revelaciones que están contenidas en un documental llamado: “La tumba perdida de Jesús”.
El documental producido por James Cameron, el director de la película Titanic y dirigido por el israelí Simcha Jacobovici, contiene afirmaciones que de ser ciertas podrían cambiar la historia sagrada.
De acuerdo con las investigaciones, en los osarios estaban los restos de Jesús de Nazaret y su familia, incluido un hijo, producto de su relación con María Magdalena, llamado Judah.
En la presentación de “La tumba perdida de Jesús”, James Cameron aseguró que no pretende minar las bases del Cristianismo.
“Creo que lo que este descubrimiento hace, y lo que hace esta investigación, es celebrar la existencia real de esas personas, este hombre que tuvo una visión hace 2 mil años y la comunicó a las personas y del modo ascendente en que se diseminó por el mundo en los siglos siguientes y que ha resonado hasta nuestros días”, señaló Cameron.
"Sé que dirán que tratamos de minar el cristianismo. Nada más lejos de la realidad, porque esta investigación saluda la existencia real de estas personas", agregó Cameron a los medios.
"Hay muchas posibilidades de que sean ellos", dijo Cameron. "Uno
de los nombres descifrados es Mariamene (María la del maestro). Así
llamaban los primeros textos cristianos a María Magdalena", apuntó
Jacobovici.
"Como documentalista no debo tener miedo de buscar la verdad.
Nosotros hemos hecho nuestros deberes al plantear el asunto. Ahora es
el momento de que comience el debate", dijo Cameron.
En la cinta se señala que su teoría -es decir, que la tumba es
la de Jesús y su familia- se basa en pruebas de ADN y en cálculos de
probabilidad estadística.
El documental “La tumba perdida de Jesús” será difundido próximamente.
AÑOS DE TRABAJO
El documental ha llevado cinco años de trabajo y su realización se había mantenido hasta ahora en el más absoluto secreto.
La filmación se remite al conocido como Osario de Jacob, descubierto en 1980 cuando una excavadora que aplanaba un terreno para construir viviendas en el barrio de Talpiot, en Jerusalén oriental, sacó a la luz una cueva con diez sarcófagos.
Según explicó Jocobovici en una rueda de prensa en la que se exhibieron dos urnas de piedra con los restos excavados hace más de 25 años, las inscripciones que figuraban en seis de los sarcófagos podrían corresponder a las identidades de Jesucristo y su familia.
Las inscripciones son "Jesús, hijo de José", "María", "Mariamana" (María Magdalena), José, Mateo -familiar de Jesucristo- y Matia Judas, el presunto hijo de Jesucristo y María Magdalena y a quien se identifica como Jehuda bar Ysehua, o "Judas, hijo de Jesús".
El descubrimiento fue registrado en 1994 en el catálogo de patrimonio arqueológico del Estado de Israel pero no trascendió debido a lo común de esos nombres entre los hebreos en el primer siglo después de Cristo, época de que datan los vestigios.
No obstante, según el profesor de Estadística de la Universidad de Toronto, Andrey Feueverger, "sólo hay una posibilidad entre 600 de que los restos correspondan a otra familia que la de Jesús".
Feueverger dijo que basa su cálculo estadístico en datos arqueológicos, testimonios documentales, índices de probabilidades y "las primeras pruebas de ADN efectuadas en los restos".
De acuerdo con esas pruebas, "los restos de quien se identifica a Jesús, hijo de José y los de Mariamana (María Magdalena) demuestran que ambas personas no estaban emparentadas por lazos de sangre", por lo que presupone que eran "marido y mujer".
Para la Iglesia Católica y ortodoxa, la verdadera tumba donde
fue sepultado Cristo antes de resucitar se encuentra bajo la iglesia
del Santo Sepulcro en Jerusalén, mientras que los protestantes sitúan
el lugar un poco más al norte, fuera de las murallas de la ciudad.
Ninguna de las tres reconoce descendencia alguna a Jesús.
Los arqueólogos que han analizado para el documental la cueva de
dos mil años de antigüedad donde se encontraron los osarios
consideran, no obstante, que ésta perteneció a una familia judía con
nombres que se corresponderían con la de Jesús de Nazaret.
El documental viene así a reforzar la versión extendida por la novela "El Código Da Vinci", de Dan Brown, de que Jesucristo y María Magdalena estuvieron casados y tuvieron descendencia.
Incluso va más allá al especular con la posibilidad de que los restos son la primera prueba física de la existencia de Jesús como hombre: "El Código Da Vinci es ficción. La tumba perdida de Jesús es realidad", reza un comunicado de la productora.
La rueda de prensa en que se realizó el anuncio tuvo lugar en la Biblioteca Pública de la Ciudad de Nueva York, en el epicentro de Manhattan, donde causó sensación.
EXPERTOS OPINAN
Además de Cameron y Jocobovici, varios expertos comparecieron ante los periodistas para refrendar que el documental supone "el primer paso" para esclarecer el paradero de los restos de Jesús de Nazaret e investigar todos los aspectos de su vida.
"¿Lo que ustedes nos presentan significa que Jesucristo no resucitó y ascendió a los cielos? Lo pregunto porque la Biblia dice eso, y si es cierto lo que dicen ustedes habría que volver a escribir la Biblia", planteó un informador a James D. Tabor, especialista de estudios bíblicos de la Universidad de Chicago.
El especialista respondió: "bueno, creo que no habrá que reescribir la Biblia, es cuestión de interpretación. Mucha gente ya piensa que la Biblia habla de resurrección en términos espirituales, no corporales. Ya poca gente piensa que el cuerpo de Jesús se elevó y se perdió entre las nubes, como un supermán.
Por su parte, el arqueólogo israelí, Amos Kloner, uno de los
primeros expertos que estudió esta cueva cuando fue descubierta hace
27 años, ha rechazado esta teoría que contradice los cimientos de la
fe cristiana.
Según señaló a la BBC, todos los nombres inscritos en los
ataúdes eran muy comunes en todas las familias judías de la época en
la que vivió Jesucristo.
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Stephen Pfann, profesor experto en la Biblia de la Universidad
de la Tierra Santa de Jerusalén, que aparece en el documental,
también se mostró escéptico sobre la teoría defendida por Jacobovici
y Cameron.
"No creo que los cristianos se lo crean", indicó tras señalar
que en una escala del uno al 10, donde 10 significa que es
completamente verdadero, el documental llegaría al "uno o uno y
medio".
Especialistas en Teología y Arqueología desmintieron también las afirmaciones hechas en el documental.
Vemos que esos nombres se repiten una y otra vez. Lo que ellos hicieron, es simplemente tratar, de manera muy deshonesta, de hacerle creer al público de que se trata de la tumba de Jesús o de su familia. No tiene nada que ver con Jesús, puntualizó el profesor Joe Zias, arqueólogo bíblico.