LONDRES, Inglaterra, feb. 2, 2004.- El Gobierno británico admitió este lunes por primera vez que existen interrogantes legítimos sobre las supuestas armas de destrucción masiva de Irak, debido a que no se han encontrado en el país árabe. Un portavoz del primer ministro Tony Blair, anunció este lunes en una rueda de prensa que "próximamente" el Ejecutivo anunciará cómo se tratará ese tema tan delicado.
Esta afirmación se interpretó como que Blair autorizará una investigación independiente sobre la información de los servicios secretos británicos que sirvieron para finalmente justificar la guerra.
El jefe de la oposición británica, Michael Howard, reclamó hoy al primer ministro que autorice esa investigación para no quedar "aislado". El líder del Partido Conservador tiene la intención de presentar hoy mismo una moción en el Parlamento, con el apoyo del resto de los partidos, pidiendo la indagación.
Igualmente otro involucrado en la guerra de Irak, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, podría ordenar este lunes una investigación para determinar qué falló dentro de los servicios secretos para que su información sobre Irak resultara ser tan errónea.