CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 19, 2004.- “Un liderazgo firme para tiempos de cambio”. El lema de la campaña de reelección de George W. Bush, se ha dejado escuchar continuamente a últimas fechas en sus primeros anuncios de campaña, los cuales, han desatado una gran polémica, ya que muestran imágenes de los atentados en donde los bomberos rescatan la bandera de los escombros, imágenes envueltas en el lema Bush, ocasionando las críticas de los que protestan por aprovecharse del dolor del país para su propaganda. Pero a pesar de todo el presidente George W. Bush no ha perdido el tiempo para dejar muy en claro que uno de los ejes de campaña para su reelección, es la definición de su imagen a partir de los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001. Las elecciones de Estados Unidos se acercan y después del atentado y la guerra en Irak, el presidente George W. Bush, no se encuentra con los mejores puntos de popularidad. Sin embargo, como parte de su campaña electoral, ha destacado los logros de la lucha antiterrorista y las ganancias económicas para Estados Unidos.
Pero eso no es todo, el senador John Kerry y las exigencias de grupos como “Veteranos por la Paz”, “Resistencia Iraquí” y “Familias Militares en Protesta”, exigencias de que el Gobierno de Bush hable con la verdad sobre la guerra contra Irak, ha sido demasiada presión para Bush y la Casa Blanca se enfrenta a las duras críticas de la oposición demócrata sobre la posguerra y la poca creación de empleos, dos situaciones que hacen mucho ruido en el electorado.
Esta campaña de convencimiento se efectúa en un momento en que la lista de soldados estadounidenses muertos en Irak va en aumento y no se conocen los planes para una estratégica retirada, además del aumento de ciudadanos en bancarrota. Todo esto, no ayuda a recuperar los puntos perdidos para la reelección del actual presidente de los vecinos del norte, pues los muertos dentro y fuera del campo de batalla sólo desde el 1 de mayo del 2003, fecha en que Bush declaró el fin de los principales combates, ya alcanzó la suma de 558 mil 420. “Fue un momento fundamental en la historia de nuestra nación, el momento en el que el enemigo nos declaró la guerra. Voy a honrar a los que murieron, a los que sacrificaron vidas. No les vamos a olvidar”, dijo el actual el Presidente Bush, aclarando que no va a dejar de subrayar su identificación con el martes negro. Bush declaró que Washington está llevando a cabo una estrategia progresista de la libertad en el Oriente Medio y que los planes de su actual gobierno para lograr el establecimiento de un Irak libre por medio de las invasiones militares en la región van viento en popa para lograr un momento histórico en la revolución democrática.
Sin embargo, los pasados sucesos en Irak han logrado unir a los pueblos del mundo árabe en hostilidad hacia el imperialismo de Estados Unidos porque la mayoría de la gente, lejos de considerar que ahora gracias a ellos Irak es una nación libre, opina que Washington utiliza su poderío militar para apoderarse de los recursos petrolíferos de Irak y establecer su hegemonía en la región, asegurando así, una nueva fuente de beneficios que satisfagan a los principales accionistas estadounidenses.
Bush perdió cuatro puntos de popularidad, esto ocurrió tras su discurso sobre el estado de la Unión, el cual no logró convencer a sus compatriotas sobre los beneficios de una guerra que se vuelve cada vez más impopular. Dicha situación se reflejó en las encuestas del Newsweek, en donde se observa que si hoy se llevaran a cabo las elecciones presidenciales, Kerry derrotaría a Bush. Ésta es la primera vez que la popularidad del presidente Bush se encuentra por debajo de un demócrata y dicha situación, refuerza la imagen Kerry, veterano de Vietnam, posicionándolo como el candidato más capaz de realizar los deseos de su partido y arrebatar la Casa Blanca al republicano Bush.
Ante toda esta situación, el porcentaje está así:
- Un 50% aprueba la gestión de Bush.
- El 52% no quiere su reelección.
- El 78% cree que probable que sea reelegido.
- Un 49% votaría a Kerry frente al 46% que votaría por Bush.
- Un 30% de los demócratas votarían por Kerry; un 23%, por Dean, y un 13%, por Clark.