FALUJA, Irak, abr. 30, 2004.- Los marines de Estados Unidos comenzaron este viernes a retirarse de la ciudad de Faluja tras un mes de asedio y combates, que ha supuesto una de las crisis más graves a las que se han enfrentado las fuerzas de ocupación en un año de posguerra. De momento, la retirada se llevó a cabo de la parte sur de la ciudad, de donde se retiraron durante la mañana de hoy dos batallones de marines, de unos mil hombres cada uno, según dijeron a EFE fuentes militares estadounidenses.
La zona sur era precisamente la parte de la ciudad donde los marines habían penetrado más profundamente y llegado a barrios civiles -Al Shuhada, Al Yulán, Askari-, por lo que el repliegue tiene alto valor simbólico.
Las fuentes precisaron que, aunque pueda interpretarse como un levantamiento del cerco a Faluja, seguirá habiendo "un anillo o cordón de seguridad" en torno a esta ciudad, considerada un feudo de la resistencia iraquí y donde abundan los simpatizantes del antiguo régimen de Saddam.
Esta misma tarde, a las 16.00 hora local (12.00 GMT), está prevista una ceremonia simbólica de traspaso de las tareas de seguridad a las fuerzas iraquíes que a partir de ahora se encargarán de garantizar el orden en el centro de la ciudad.
El lugar donde se va a materializar esta ceremonia es el conocido como "Puesto de Control número 1" (este de la ciudad, en dirección Bagdad), único acceso abierto en la ciudad para los civiles, pero que en los últimos dos días ha estado también cerrado.
Las fuentes estadounidenses, que no quisieron ser identificadas, dijeron que con ello se pretende "dar una oportunidad a los iraquíes" para que demuestren que pueden garantizar el orden público.
Agentes de la Policía iraquí, de la Defensa Civil y, lo que es más novedoso, del nuevo Ejército de Protección de Faluja, se encargarán a partir de ahora de patrullar por el centro de la ciudad.
Este nuevo ejército para Faluja ha sido reclutado entre oficiales y tropa del antiguo régimen iraquí desmantelado hace un año, y del que ahora se recuperan algunos elementos en el entendimiento de que tendrán un trato más fácil con una ciudad considerada masivamente "sadamista".
NUEVOS GOLPES
Los marines que se retiran al sur de la llamada "Carretera 40" no abandonan la región, sino que van a ser trasladados a aldeas de la periferia de Faluja, como Amariya y Karma, donde se han registrado numerosas acciones anti estadounidenses, supuestamente para intentar nuevos golpes contra los insurgentes que se cree escondidos allí.
Un millar de civiles huidos en las últimas semanas de Faluja -del total de 50 mil, según cifras del ACNUR- se agolparon en la mañana de hoy ante el Puesto de Control Número 1 tras oír las noticias sobre el acuerdo de tregua, pero los militares les comunicaron que hoy no se permitiría la entrada de ningún civil, como tampoco de periodistas.
Ante la noticia, la mayoría volvió a Bagdad, donde se encuentran temporalmente alojados por familiares.
La razón de que no se permita todavía la entrada de civiles, dijeron las fuentes, es que el centro de Faluja presenta hoy un intenso movimiento de tropas, las estadounidenses que se van y las iraquíes que llegan, y no conviene que los civiles se vean mezclados en este proceso.
Faluja ha estado durante casi un mes cercada y bombardeada por marines, tras el asesinato y la posterior mutilación de cuatro civiles estadounidenses que trabajaban en el sector de seguridad el pasado 31 de marzo.
Las imágenes de los cadáveres mutilados y vejados por una multitud, que dieron la vuelta al mundo, hicieron prometer a responsables estadounidenses que un hecho así no quedaría sin respuesta y que no cejarían hasta capturar a sus autores.
Los bombardeos contra Faluja han dejado en las pasadas semanas cientos de muertos -279 según el ministerio iraquí de Sanidad, más de 600 según fuentes médicas en la ciudad- en esta ciudad de 300 mil habitantes.
El acuerdo de retirada de tropas de Estados Unidos, alcanzado gracias a la mediación de líderes locales y del Partido Islámico (suní y miembro del Consejo de Gobierno), incluía la entrega de armas por parte de los insurgentes, pero se ignora cómo se aplicará este extremo.