Conoce la biografía de Juan Pablo II, haz click aquí CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, abr. 7, 2005.- El fallecido Juan Pablo II pensó en la posibilidad de renunciar al papado tras el jubileo del año 2000, según se desprende del testamento, conocido este jueves.
El testamento tiene fecha del 6 de marzo de 1979 e incluye los retoques y añadidos que hizo en 1980, 1982, otra vez en 1982, 1985 y el año 2000.
Según el documento, Juan Pablo II no dejó nada material y pidió que sus apuntes personales fueran quemados por su secretario personal, Stanisla Dsiwisz, y dijo que "gracias a la providencia divina" se salvó del atentado de 1981 y que la Guerra Fría terminó sin "el violento conflicto nuclear".
De 15 páginas y cuya primera parte fue redactada en 1979, el testamento fue leído el miércoles durante la cuarta Congregación de Cardenales, y este jueves fue publicado en italiano y polaco.
"Estén alertas, porque no saben en qué día el Señor vendrá", indicó el documento al inicio.
"Estas palabras me recuerdan la última llamada, que tendrá lugar en el momento en el que el Señor querrá. Deseo seguirlo y deseo que todo aquello que forma parte de mi vida terrena me prepare a este momento", añadió.
"No se cuando vendrá pero, como todo, también en este momento depongo en las manos de la Madre de mi maestro: 'Totus Tuus", manifestó.
"En las mismas manos maternas dejo todo y a todos aquellos con los cuales me ha relacionado mi vida y mi vocación. En estas manos dejo sobre todo la Iglesia, y también mi Nación y toda la humanidad. Agradezco a todos. A todos pido perdón", dijo.
Juan Pablo II pidió también "la oración, para que la Misericordia de Dios se muestre más grande de mi debilidad e indignidad".
En el testamento el Papa dispuso que sus cosas de uso cotidiano "sean distribuidas como parecerá oportuno", y que "los apuntes personales sean quemados".
"Pido que sobre esto vigile don Stanislao (Dsiwisz), al que agradezco por la colaboración y la ayuda tan prolongada en los años y por haber sido tan comprensivo", agregó.
"Todos los demás agradecimientos, en cambio, los dejo en el corazón de frente a Dios mismo, porque es difícil expresarlos", señaló.
“NUNC DIMITIIS”
El texto contiene un primer apunte fechado en 1979, cuando Juan Pablo II tenía 59 años de edad y un año al frente de la Iglesia, además contiene añadidos y retoques realizados en 1980, 1982, 1985, y 2000, en este último año refirió la posibilidad de renunciar.
"A medida que el Año Jubilar 2000 va adelante, de día en día se cierra detrás de nosotros el Siglo XX y se abre el Siglo XXI", subrayó.
"Según los planes de la Providencia, me ha sido dado vivir en el difícil siglo que se está yendo al pasado y ahora en el año en el cual la edad de mi vida llega a los 80 años (Octagesima advenins)", dijo.
"Es necesario cuestionarse si no sea el tiempo de repetir con el bíblico Simón: 'Nunc dimitiis'", añadió.
También atribuyó a la "Divina Providencia haber salvado la vida en el atentado del 13 de mayo de 1981 en la Plaza de San Pedro (...) aquel que es único Señor de la vida y de la muerte. El mismo me ha prolongado esta vida, en un cierto modo me la ha dado de nuevo".
"Desde este momento pertenece aún más a Él. Espero que Él me ayudará a reconocer hasta cuando debo continuar este servicio, al cual me llamó el día 16 de octubre de 1978", dijo.
Indicó que el último decenio del Siglo XX estuvo libre de la tensión de la Guerra Fría.
"Sea alabada la Providencia Divina por esto, que el periodo de la llamada `Guerra Fría' finalizó sin el violento conflicto nuclear, que pesaba sobre el mundo en el periodo precedente", señaló.
Aunque en 1982 se planteó la posibilidad de ser enterrado en Polonia, su país natal, en 1985 cambió de opinión y dejó al Colegio Cardenalicio la posibilidad de decidir.
Juan Pablo II será sepultado este viernes en las Grutas Vaticanas, cerca de la tumba del apóstol Pedro y en el nicho en el que hasta 2000 estuvo Juan XXIII, trasladado a la basílica de San Pedro tras su beatificación.