Visite el sitio especial de Katrina: la devastación WASHINGTON, Estados Unidos, sep. 15, 2005.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunciará este jueves en un discurso desde Nueva Orleáns el mayor plan de reconstrucción en la historia de Estados Unidos, que se destinará a paliar los efectos del huracán Katrina, según fuentes de la Casa Blanca.
Algunos analistas colocan la factura de la reconstrucción de la zona afectada por Katrina por encima de los 200 mil millones de dólares, más que lo gastado por Estados Unidos en la guerra en Irak.
El plan incluirá ayuda de vivienda para los damnificados, el pago de cuidados médicos, asistencia para pagar la educación de sus hijos y programas para que los que han quedado desempleados encuentren un trabajo, según explicaron las fuentes, que no quisieron ser identificadas.
Además, el Gobierno federal reembolsará a los estados que han acogido a personas evacuadas, como Texas, Alabama y Florida, parte de lo que han gastado.
Bush revelará el plan en una intervención televisada a las 20.00 horas de Nueva Orleáns (01.00 GMT del viernes), en el horario de máxima audiencia en Estados Unidos, después de que haya sido duramente criticado por reaccionar muy lentamente al desastre provocado por Katrina, que se abatió sobre Luisiana, Misisipi y Alabama el 29 de agosto.
EL ZAR DE LA RECONSTRUCCIÓN
"El presidente quiere que la gente piense de forma amplia", dijo miércoles a la prensa el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, a bordo del Air Force One, el avión presidencial.
"Estamos al principio de la reconstrucción en este momento y hay un montón de ideas que se están expresando", explicó.
Una de ellas es el nombramiento de un "zar de la reconstrucción", que algunos republicanos quieren que sea Tommy Franks, el ex comandante de las fuerzas armadas a cargo de la invasiones de Afganistán e Irak.
No obstante, McClellan descartó que Bush anunciara ese nombramiento durante su discurso de hoy.
Hasta ahora, la cifra oficial de muertos por el desastre se sitúa en 711. De ellos 474 se registraron en Luisiana, 218 en Misisipi y 19 en Florida, Alabama, Georgia y Tennessee. Además, alrededor de un millón de personas están desplazadas. Para responder a las necesidades más urgentes, el Congreso aprobó la semana pasada una partida de 51 mil 800 millones de dólares.
Sin embargo, se espera que el Gobierno realice una nueva solicitud de al menos 50 mil millones en las próximas semanas.
Ese baile de cifras se produce cuando el Gobierno finalmente había logrado comenzar disminuir el elevado déficit fiscal, gracias principalmente a un incremento de la recaudación.
El Katrina podría empujar así los números rojos de nuevo por encima de los 400 mil millones de dólares en el próximo año fiscal (que comienza en octubre), lo que equivale al tres por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense.
Por ello, el Instituto Cato, un centro conservador que ha pedido disciplina fiscal, ha advertido de que se avecina un "desastre presupuestario".
Esta controversia hace improbable que Bush ofrezca hoy una estimación de lo que costará reconstruir la región devastada por el Katrina, según algunos analistas.
En su lugar, ofrecerá palabras de ánimo desde la zona afectada y ofertas de programas de reconstrucción, en un intento de hacer olvidar la lentitud de la reacción y los problemas sufridos inmediatamente después del paso del huracán.