Esto no es la guerra, sino sólo un poco de lo que muy pronto podría pasar en Irak.
El fuerte Benning, es el corazón de la infantería norteamericana, en esta impenetrable base militar del estado de Georgia, el Pentágono reveló entre nuestros ojos parte de sus secretos de operación, durante el entrenamiento de una nueva generación de corresponsales de guerra.
Así busca garantizar la más amplia cobertura periodística de conflictos bélicos que involucren al más poderoso ejército sobre la faz de la tierra y la integridad física de los comunicadores, Televisa fue el único medio latinoamericano. que participó en este ejercicio.
La preparación de una semana es en salones de clases, en campamentos, pistas aéreas.
Bajo intenso fuego indirecto de artillería, o fuego directo en supuestas emboscadas.
En cursos intensivos sobre protección y formas de ocultarse, los corresponsales conocimos los métodos que hacen invencibles a las tropas estadounidenses.
Su operación en naves hostiles, su fría respuesta a inesperados ataques, donde absoluto control se protegen, evacuan heridos y avanzan.
Ya en helicópteros blackhawk, a los que aprendimos a subir y bajar en cuestión de segundos en frentes de guerra.
Ya en el lanzamiento de paracaídas desde aviones Hércules EC 130 para viajar con unidades militares a aéreas inaccesibles.
Desplazarse con tropas norteamericanas podría implicar el transporte en estos vehículos blindados Bradley y la confrontación con tropas enemigas.
Tras conocer sus caracteristicas los vimos en accion, luego estuvimos dentro de ellos.
En una guerra no convencional como las que pronostica el Pentágono, la defensa y protección contra ataques con armas químicas, biológicas, o nucleares será un nuevo desafío para los corresponsales, para enfrentarnos se nos instruyó sólo el uso de trajes, máscaras y guantes protectores, entramos a una cámara de gases, y conocimos los medios mas útiles de descontaminación de manos, cara y equipo así como el uso de antídotos contra las más mortales sustancias químicas y biológicas como el gas nervioso VX.
Conocimos los ensayos de guerra de las tropas de operaciones especiales como los rangers, su férrea preparación y métodos de asalto actuando en pequeñas unidades.
En extenuantes recorridos nocturnos, descubrimos el uso y sorprendente efectividad de los equipos de visión nocturna que como juegos de video ofrecen grandes ventajas, el uso de equipos de comunicación, la preparación de alimentos listos para comerse del ejército, o la preparación de equipos, cantimploras mochilas, tiendas de campaña y elementos para protección del frío, lluvia y calor.
Aprendimos también medidas de prevención de enfermedades así como tratamiento, aplicadores de insectos, víboras y otros animales en frentes de guerra particularmente en la región del Golfo Pérsico.
Para seguir el avance de las tropas norteamericanas en estos ensayos de guerra descubrimos también la importancia de una buena condición física, que puede marcar la diferencia entre continuar escribiendo sobre futuros conflictos o regresar en una bolsa plástica.
Conscientes de ello desafiamos nuestras capacidades dormidas para participar en agotadoras jornadas durante horas que comenzaban a las cuatro de la mañana así como en marchas de 9 kilómetros.
El entrenamiento militar incluyó cursos de primeros auxilios, transporte de heridos, navegación terrestre para supervivencia, reglas de compromiso, conocimiento de equipo, insignias y uniformes y todo lo que garantice la supervivencia de los corresponsales en las guerras del nuevo milenio.