CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 5, 2004.- Más de dos millones de hombres y mujeres en México tienen problemas de infertilidad. Algunas técnicas como la fertilización in vitro representa una esperanza para concebir un hijo. Pero lo que desconocen las parejas son las prácticas de engaño y corrupción que existen en muchas clínicas de reproducción asistida en México. "Hay clínicas "patitos" que simplemente se anuncian como una clínica de fertilidad cuando no tienen ni los conocimientos ni el personal ni el equipo adecuado", señaló Alfonso Gutiérrez Najar, doctor de la Clínica de Reproducción Asistida del Hospital Ángeles del Pedregal.
Algunas de estas clínicas operan en hospitales de prestigio, una de ellas.
Uno de estos casos se dio en el Hospital de México con el doctor Claudio Serviere. Según la paciente el médico le vendió un tratamiento hormonal con la esperanza de quedar embarazada.
"Cuando nosotros hablamos con él le dijimos: -perfecto pero requerimos factura, y me dice: yo no le puedo dar facturas... Obviamente después me explicaron que no pueden porque un médico no puede vender medicamentos", cuenta la mujer víctima de la estafa.
Hablamos con una colaboradora del doctor Serviere.
"Nunca se ha lucrado con nada, con nada, con absolutamente nada", comentó Paloma Neri, bióloga de la Clínica de Reproducción Asistida del Hospital de México.
"Cada inyección cuesta como mil pesos... Los gastos totales entre honorarios y medicamentos fueron como 60 mil pesos", menciona la víctima.
Le extrajeron 10 óvulos para fecundarlos y crear embriones en el laboratorio, le informaron que dos embriones habían logrado sobrevivir y que uno de ellos se lo implantarían en el útero.
A un mes de la operación su cuerpo rechazó el embrión.
"Jamás hubo una cita posterior para que me explicaran la problemática", cuenta la víctima.
Tampoco le devolvieron el dinero, lo peor fue que le negaron información del otro embrión que no le implantaron:
"Nunca supimos, nunca supimos, comentó la víctima... ¿Nunca le dijeron el destino del otro óvulo fecundado? No, nada... psicológicamente acabe muy afectada", cuenta la víctima.
En México no existen leyes en materia de reproducción asistida por lo que no hay delitos que perseguir.
"Hasta tráfico de embriones podría estar sucediendo porque no están registrados los centros que lo están practicando", dice José Ángel Cordova, presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados.
En 1995 un médico argentino de nombre Ricardo Asch, entonces director del Centro de Reproducción Asistida de la Universidad de California, Estados Unidos, fue acusado de robar embriones a sus pacientes para colocarlos en los úteros de otras mujeres.
El doctor Ricardo Asch escapó a México. Se refugió un tiempo en la Clínica de Reproducción Asistida del Hospital Ángeles del Pedregal, en la Ciudad de México.
"El doctor Ricardo Asch en un principio estuvo aquí. Se le dio la oportunidad de tener una oficina para trabajar en los problemas que tenía en Estados Unidos", comenta Alfonso Gutiérrez Najar, doctor de la Clínica de Reproducción Asistida del Hospital Ángeles del Pedregal.
Dos años después fundó una clínica de fertilidad en el Hospital Santa Mónica, en Polanco, donde lo buscamos.
Nos dijeron que tenían cuatro meses de no verlo.
De acuerdo a investigaciones Ricardo Asch huyó a Argentina donde está arraigado con fines de extradición a Estados Unidos donde hay más de cien demandas en su contra.
La pregunta de por qué nunca se le detuvo en México está en el aire.
"Desgraciadamente muchos profesionales de la salud se han olvidado que la medicina es una ciencia y es un arte y la han colocado dentro del terreno de la mercadotecnia", dijo Monseñor Jorge Palencia, comisionado de Salud Arquidiócesis de México.
Sin importar el daño moral que causan a muchas parejas.
"Esos embriones realmente son individuos en potencia y hay que tratarlos con sumo respeto", comenta Paolo Di Castro, director del Instituto de Esterilidad y Salud Reproductiva.
Con cámara oculta una pareja acudió al Centro Mexicano de Medicina Reproductiva en las Lomas de Chapultepec.
Previo pago de 850 pesos fueron recibidos por una doctora, la pareja fingió tener problemas para procrear.
DOCTORA ARLETTE ROJAS: ¿No tienes alguien que sea familiar tuyo y te quiera donar un óvulo?
PACIENTE: No, es que no queremos involucrar a la familia.
DOCTORA ARLETTE ROJAS: ¡Ah, ok, ok!...
La pareja simuló interés en adquirir un óvulo fecundado de otra mujer:
ESPOSO PACIENTE: No habría la posibilidad de que tengan ustedes un óvulo o sea que no fuera de ella o mío?
DOCTORA ARLETTE ROJAS: Ah, que se le...
PACIENTES: Que se me implante... O sea que se le implante...
DOCTORA ARLETTE ROJAS: Entonces déjame verlo con el doctor", indicó la doctora.
Se refería al director de la Clínica Tonatiuh Herrera, dijo que la llamaran otro día.
PACIENTE: "-¿Buenas tardes a dónde hablo?
DOCTORA ARLETTE ROJAS: Al Centro Mexicano de Reproducción Asistida", respondieron.
PACIENTE: ¿Me puede comunicar con la doctora Arlette Rojas, por favor?
DOCTORA ARLETTE ROJAS: Ella habla...
PACIENTE: Arlette te acuerdas de mí soy Cynthia Hernández, expresó la paciente; no sé si le comentaste al doctor Tonatiuh, quedaste que le ibas a comentar... Te acuerdas que no puedo ovular y no se si haya la posibilidad de recibir un óvulo de otra mujer...
DOCTORA ARLETTE ROJAS: Sí, me dice que tiene que ver en el catálogo de las pacientes"...
Le explicó que el catálogo contenía fotografías de mujeres y que elegirían a la que tuviera mayor parecido físico con Cynthia.
PACIENTE: ¿Entonces ya es un hecho que yo puedo recibir un óvulo fecundado de otra mujer?
DOCTORA ARLETTE ROJAS: Sí, ya es un hecho...
PACIENTE: ¿De cuánto estaríamos hablando para comentarle a mi esposo?...
DOCTORA ARLETTE ROJAS: Sé que es caro eh, sé que está arriba de 80 mil pesos... Más aparte el medicamento...
La doctora pidió discreción.
PACIENTE: ¿Esta mujer sabe que yo voy a recibir el óvulo o no?
DOCTORA ARLETTE ROJAS: No, es anónimo...
PACIENTE: ¿O sea que dejamos las cosas así de plano?...
DOCTORA ARLETTE ROJAS: Sí, sí, sí, sí... que no sepa ninguna de las dos, porque luego entra el sentimiento y eso y no pos no", indicó la doctora.
"Imagínese si se empiezan a usar así los embriones de una misma pareja y se implantan en diferentes parejas al rato en la calle va a haber medios hermanos que ni siquiera van a saber que son medios hermanos", mencionó José Ángel Cordova, presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados.
Sin normas que lo regulen, continúan bajo la sombra del anonimato la mayoría de los casos de engaño, corrupción y comercio de embriones humanos.
"No es posible que no le respetemos sus derechos al embrión simplemente porque no se puede manifestar", agregó José Ángel Cordova.
Una realidad sin ley ni castigo en México.