Negocios de banqueta



por: Marco Antonio Silva
Fuente: Noticieros Televisa




Siete de cada diez consumidores en México compran en el comercio informal






CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 26, 2004.- Bajo algunos techos interminables, en los pasillos donde se prometen ofertas imposibles, el comercio informal cierra millones de operaciones diarias en todo el país.

Sólo en la Ciudad de México, siete de cada diez consumidores compran aquí, en los negocios de banqueta.

“De cada diez compradores potenciales nos visitan entre seis y siete ¿no? entonces quiere decir que todavía tenemos una popularidad bastante importante", señala Benjamín Quiroz, de la Confederación de la Zona Económica de Tepito.

Lo que era una sospecha en estas romerías, lo confirma una reciente encuesta elaborada por Consulta Mitofsky a petición de Noticieros Televisa.

En los últimos tres meses, 69% de los capitalinos ha comprado en estos lugares.

Compran principalmente comida, ropa, películas y discos, en este orden.

Y lo hacen, a pesar de que existe la percepción generalizada de que lo que aquí se ofrece es de menor calidad.

¿Por qué comprar, entonces? La respuesta es muy sencilla: el precio lo perdona todo.

"Muchas veces nos prefieren porque el precio es mucho más bajo... nosotros manejamos muchas veces playeras así, que podemos dejar a precio más accesible a la gente en diez, quince pesos", expresó Sergio Torres, vendedor de saldos.

La encuesta indica que para el 36% de los consumidores de esta capital, el precio está por encima de la calidad.

Y para vender más, muchos de estos comerciantes han cambiado recientemente su manera de trabajar.

Los salderos, por ejemplo, pueden visitar hasta diez fábricas por día en busca de ropa pasada de temporada.

Estas chamarras las compraron el verano pasado cuando nadie daba ni un quinto por ellas. Hoy, en pleno octubre, son una oferta tentadora.

"Mucha de la gente que viene aquí, viene para comprar y sale al tianguis a venderla, sale a los tianguis de por su casa a venderlos, sale con la vecina a ofrecerle: sabe qué, mire me encontré esto, se la vendo", comenta Sergio Torres, vendedor de saldos.

Porque hoy, los grandes centros de comercio como Tepito son centros de distribución.

Se estima que 60% de todas sus ventas, son a mayoristas que vienen del interior del país.

Otros, con la palabra negocio grabada en la mente, aprovechan los nichos que las importaciones han descuidado.

"Yo aprendí hace muchos años el corte de... el corte y confección... cuando empezó a llegar la ropa de importación, las tallas que ellos traen son muy chicas, muy chicas, entonces me di cuenta que, pues que no todos tienen el cuerpo de los japoneses ¿no? delgaditos... entonces hay que hacerles tallas a la gente porque no todos tenemos el mismo cuerpo", señala Antonio Flores, fabricante y vendedor de tallas extras.

Y así, haciendo tallas para gorditos, este hombre ha llegado a vender hasta 200 piezas en un día.

En la Secretaría de Economía (SE) conocen bien estas virtudes.

De ahí que busquen modelos en los que estos comerciantes distribuyan bienes del sector formal, bajo el régimen de pequeños contribuyentes.

“Los empresarios y la industria mexicana que han tenido acercamiento con estos comerciantes lo han reconocido, que son muy buenos para vender, tienen realmente un amplio conocimiento del consumidor, saben motivar la compra del consumidor y qué mejor que la industria nacional que genera empleo formal los tenga como aliados", manifiesta Sergio García de Alba, subsecretario de Economía para Pequeña y Mediana Empresa.

Pero uno de los perfiles que más se ha desarrollado en el comercio informal es el de los importadores directos.

Ambulantes que decidieron tender puentes directos entre México y Asia.

"Ya aprendieron, ya conocieron y hoy están relacionados con industriales extranjeros y ellos mismos en su proceso hoy traen los productos y eliminaron a todos los intermediarios”, menciona Benjamín Quiroz, presidente de la Confederación de la Zona Económica de Tepito.

Estos comerciantes tienen enviados permanentes en Asia, encargados de rastrear novedades que puedan venderse en las calles de todo el país.

"Mantienen en oriente al menos dos o tres compradores que todo el año están en esta zona buscando las ofertas, buscando los centros de producción”, indica Adolfo Savín, subdelegado Territorial Tepito-Guerrero.

Pero no todos los comerciantes son iguales.

Algunos en busca del mejor precio, enseñan su peor cara.

"Hay quien se dedica al comercio o a la economía informal por sobrevivencia en la parte económica, pero también debemos siempre de señalar que también hay quienes se ocultan en la economía informal, en el comercio informal para estar en la ilegalidad", agrega Sergio García de Alba, subsecretario de Economía para Pequeña y Mediana Empresa.

Ilegalidad que provoca pérdidas a diversos sectores por más de 180 mil millones de pesos al año.

Ilegalidad que atrae a una tercera parte de los consumidores de esta ciudad, que se inclina por comprar un producto barato aún cuando sea de imitación.

Ilegalidad que ha marcado a todos en el comercio informal, sin importar cómo trabajen.

"Renovarse o morir, ese siempre ha sido mi lema. Tenemos que hacer un concilio todos los comerciantes y darle una nueva imagen, porque ya la tenemos muy deteriorada”, dijo Carlos Hernández, de la Unión de Salderos, Cerrada Matamoros.


... y obtén información exclusiva,
promociones y descuentos GRATIS

Ingresa tu mail