CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 10, 2001.- Carlos Rojas Magnon, amigo del presidente de la República, Vicente Fox Quesada, y quien hace 14 días renunció al cargo de asesor del Ejecutivo y coordinador administrativo para facilitar las investigaciones sobre las compras irregulares de menaje para las cabañas que ocupan Fox y su hija Ana Cristina, sigue trabajando en Los Pinos, aunque dichas investigaciones aún no concluyen.
Junto con él, cinco de los ocho funcionarios del Comité de Adquisiciones de la Presidencia de la República, señalados por el secretario de la Contraloría, Francisco Barrio, como presuntos responsables, siguen laborando en sus oficinas de Palacio Nacional, aunque Barrio afirmó hace 14 días que iniciarían los procedimientos para determinar si hay responsabilidades legales en su contra.
Los cinco funcionarios integrantes del Comité, según el “Acuerdo que establece las bases de integración y funcionamiento de los comités de adquisiciones, arrendamientos y servicios”, son: Isabel Jiménez, directora de Finanzas; Samuel Zambrano, coordinador de Servicios Generales; Rómulo de Jesús Munguía, director de Servicios Generales; Alberto Ordóñez Benítez, coordinador de Adquisiciones y Joaquín Cortina, director general administrativo.
La oficina de Comunicación Social de la Presidencia informó que Rojas presentó su renuncia para ser efectiva a partir del 15 de julio próximo. Al preguntarle si su permanencia en el cargo no ha interferido con las diligencias de la Secodam, respondió que eso habría que preguntárselo a la propia Secretaría.
Cuando el 26 de junio Barrio informó a la prensa sobre la renuncia de Rojas, dijo que tres de los integrantes del Comité fueron suspendidos, tres presentaron su renuncia y dos más ya no trabajaban ahí. Desde entonces no ha vuelto a presentar ningún informe al respecto.
Quienes siguen laborando en el área administrativa de la Presidencia de la República, fueron señalados por el contralor como los presuntos responsables de irregularidades como: precios de contratación elevados y falta de sustento fiscal, aceptación de facturación global, surtido de productos distintos a los contratados y pago de anticipo al proveedor.
Funcionarios y personal del área administrativa de la dependencia informaron que los únicos cambios que ha habido en el Comité de Adquisiciones de la Presidencia fueron en meses anteriores al toallagate, y de los presuntos involucrados, todos siguen trabajando. Uno de esos cambios que se dieron con anterioridad fue el del subdirector de Inventarios y Almacenes, Alberto Arreola.
TODO SIGUE IGUAL
El 26 de junio, Francisco Barrio informó de los primeros resultados de la investigación sobre las compras: la renuncia de Rojas y que ninguno de los integrantes del Comité de Adquisiciones, responsables de las compras, continuaba en su puesto.
Todos estos anuncios fueron hechos en el marco de una crisis de imagen del presidente mexicano, según lo tiene registrado el área de opinión pública e imagen en encuestas.
En la oficina de Carlos Rojas en Los Pinos se siguen contestando las llamadas telefónicas señalando: “oficina del ingeniero Carlos Rojas”, y se informó que éste continúa despachando ahí.
Ayer, al filo de las 15 horas, MILENIO Diario lo corroboró.
Como de costumbre, el funcionario esperó en la puerta central de la Presidencia a que el chofer pasara hasta ese lugar por él, en su automóvil Audi color verde botella, como estilan los altos funcionarios que laboran ahí.
En la oficina de Isabel Jiménez, directora de Finanzas, integrante del Comité de Adquisiciones, se informó que sigue laborando con normalidad en el lugar y que incluso desde ayer está de vacaciones.
En tanto, en el despacho de Samuel Zambrano, coordinador de Servicios Generales, se informó que sigue laborando ahí y que se encontraba en una junta.
En la oficina de Rómulo de Jesús Munguía, director de Servicios Generales, se informó que ya no labora, pero que trabaja en Los Pinos haciendo la entrega de los pendientes.
Alberto Ordóñez Benítez, coordinador de Adquisiciones, también sigue laborando en la Presidencia. En su oficina se dijo que no se encontraba, y a toda pregunta se respondió con un “no sé”, incluso sobre si trabajaba ahí o ya no.
Respecto a Joaquín Cortina, director general administrativo, también se informó que labora ahí, pero que tenía una junta y no podía tomar la llamada.
El viernes pasado, durante su gira de trabajo en Nassau, Bahamas, se le preguntó a Vicente Fox si Carlos Rojas y los demás integrantes del Comité de Adquisiciones serían reintegrados a su cargo, respondió: “No haré comentario”.
Sin embargo, la oficina de Comunicación Social de la Presidencia informó que si bien Rojas presentó su renuncia lo hizo para se sea efectiva hasta el 15 de julio, “para terminar de hacer la entrega de su oficina”.
ASUNTO DEL EJECUTIVO
Los funcionarios que fueron cesados, suspendidos o presentaron su renuncia al Comité de Adquisiciones de la Presidencia por la compra de toallas de 4 mil 25 pesos, entre otros artículos, fue responsabilidad directa del Ejecutivo y no de la Secretaría de Contraloría y Desarrollo Administrativo (Secodam).
Fuentes oficiales indicaron que el titular de la Contraloría, Francisco Barrio, entregó al presidente Vicente Fox, por instrucciones expresas del primer mandatario, los primeros resultados de la investigación por esas compras que se hicieron a través de licitaciones por adquisición directa.
Explicaron que una vez que el Ejecutivo tuvo conocimiento de ese primer informe tomó la decisión de suspender provisionalmente a tres funcionarios del Comité de Adquisiciones, mientras la Contraloría concluye con la investigación administrativa.
La oficina del contralor informó que si alguno de los servidores públicos que se encuentren en los casos anteriores siguen laborando o no en la Presidencia de la República es un asunto que debe atender esa área y no el contralor Francisco Barrio.
El pasado 26 de junio, Barrio precisó que en una primera etapa de la revisión, la Dirección General de Auditoría Gubernamental encontró que se surtieron productos distintos a los contratados, porque incluso, las toallas y sábanas que aparecen en Compranet, y que destacaron por su alto precio, no fueron surtidas.