CIUDAD DE MÉXICO, México, nov 8, 2001 (Notimex).- Con el seguro popular y el impulso a los seguros privados, los servicios de salud públicos tienden a convertirse en bienes mercantiles, aseguró la secretaria de Salud del Distrito Federal, Asa Cristina Laurell.
En conferencia de prensa la funcionaria del gobierno capitalino indicó que con las reformas en materia de salud en la última década se han restringido los recursos a ese sector.
Añadió que en el caso de la actual administración la tendencia es la misma, pues la salud no es una prioridad y muestra de ello es que el presupuesto que se asigna es de tan sólo el 0.64% del Producto Interno Bruto (PIB), cuando en países del primer mundo este es de cuatro al seis por ciento, con lo cual se da una cobertura total.
"Estados Unidos se destina el 13% del PIB a esta área y no todos los habitantes tienen acceso a servicios médicos, el presupuesto de México es por mucho deficiente", explicó.
Consideró que la reforma fiscal que impulsa el gobierno federal en la que se incluye una propuesta de gravamen a las medicinas y alimentos no resuelve el problema de la restricción presupuestal, pues afectará mucho más a los sectores pobres de la población.
LA INDUSTRIA DE LA SALUD
Resaltó que el impulso a las aseguradoras está convirtiendo a la medicina en una gran empresa e industria de la salud, lo mismo que el seguro popular, en donde se da una relación mercantil entre la Secretaría de Salud que es la prestadora de los servicios y el paciente que los adquirirá.
"Con el seguro popular uno se convierte en pagador y otra en prestador, se establece una relación de compra-venta, aunque más que privatización va a la mercantilización de los servicios de salud, pues el servicio y su pago se convierten en bienes mercantiles que se están intercambiando en el mercado", subrayó la funcionaria capitalina.