CIUDAD DE MÉXICO, México, mayO 20, 2002.- El afán de los ancianos por prevenir enfermedades y reducir los achaques de la vejez los ha convertido en un excelente mercado y en grandes dependientes de fármacos, advirtió hoy la Asociación Mexicana de Estudios para la Defensa del
Consumidor (Amedec).
Según el organismo, el aumento en la expectativa de vida de las
personas ha motivado a que después de los 60 se genere un afán
por prevenir la degeneración cerebral, la pérdida de memoria y por
"mantener el funcionamiento cognitivo en sus niveles óptimos".
Muchas personas de la tercera edad "se horrorizan ante la
posibilidad de desarrollar demencia senil o la enfermedad de
Alzheimer".
Debido a ello, ha habido un súbito crecimiento de libros "para
combatir el declive mental" que recomiendan nutrientes, tónicos y
fármacos, señaló el director de la Amedec, Arturo Lomelí, en un
comunicado.
Lomelí afirmó que se ha comprobado que algunos ancianos consumen
hasta diez medicamentos diarios, además de los tónicos y
suplementos.
Algunos, guiados por esta "literatura geriátrica, caerán en un
peligroso hábito de fármaco-dependencia", alertó el director de
Amedec.
Además, aseguró que cada vez más las personas mayores de sesenta
años están expuestas "a serias reacciones adversas" y padecimientos
y enfermedades causados por la automedicación.
Lomelí manifestó que los ancianos incurren en "el consumo
exagerado de medicamentos auto-recetados", aunque algunos de los
fármacos son de venta restringida y requieren receta médica.
Dijo que la lista de recomendaciones es muy larga y como ejemplo
citó los antioxidantes, como las vitaminas A y C, la vitamina B, el
magnesio, selenio, cinco, la fenilalanina, la glutamina, metionina,
arginina y triptófano.
Además "tónicos medicinales naturales como el ginkgo biloba, la
lecitina, la fosfatidilserina, el acetir L-carnitina, el ginseng, el
dimetilaminoetanol, el té verde, el Ching Chung Bao, la coenzima
Q-10 y productos de 'zumo verde'".
Los fármacos más recomendados son el deprenyl (selegilina), la
DEA (dihidroepiandrosterona, llamada "hormona de la juventud"-, la
pregnolona, (la "hormona de la memoria y el humor"), el piracetam o
medicamento para la "creatividad y el aprendizaje" y la melatonina,
entre otros.