CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 27, 2002.- Luego de dos horas de plantón, un grupo de 400 ambulantes se retiraron de las afueras de la sede del gobierno de la ciudad, donde demandaban a las autoridades locales que se deje de usar la fuerza pública en su contra.
Autoridades capitalinas, encabezadas por el secretario de Gobierno, Alejandro Encinas, recibieron a un grupo de vendedores callejeros, quienes también solicitaban recursos para la atención médica de seis compañeros lesionados en su reciente enfrentamiento con la Policía Auxiliar.
El gobierno de la ciudad se comprometió a analizar las peticiones de los ambulantes y la posibilidad de canalizar los recursos solicitados para atención medica de quienes resultaron
golpeados en el anterior enfrentamiento con elementos policiacos.
Asimismo, seguirán buscando la manera de reordenar a los vendedores en vía pública que existen en diversas calles del centro de la ciudad y en la cuales se encuentra prohibida la venta de mercancías, para lo cual se buscarán alternativas de solución contando con la participación de los afectados.
Sin embargo, indicó que continuarán estas reuniones con el fin de solucionar este problema y garantizó que se procurará dejar de emplear la fuerza pública para impedir que estos vendedores se instalen en calles como 16 de Septiembre y Motolínea, entre otras.