NUEVA, YORK, México, Jun. 27, 2002.- La justicia de Estados Unidos acusó hoy en una corte de Nueva York al ex gobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva, de narcotráfico y lavado de dinero, y reafirmó su intención de obtener su extradición.
El fiscal de la corte sur del distrito de Nueva York, James B.
Comey, develó también la acusación contra el hijo de Villanueva, Luis
Ernesto, y una empleada de la correduría Lehman Brothers, Consuelo
Márquez, quien habría orquestado el lavado de activos.
Los cargos son resultado de una investigación de "más de cuatro
años", dijo Comey a Notimex, en una operación que incluyó el rastreo
y confirmación de 15 millones de dólares en cuentas manejadas por los
Villanueva y la confiscación de cuatro mil kilos de cocaína.
La justicia estadunidense busca confiscar además "no menos de 30
millones de dólares, en varias cuentas en territorio estadunidense",
dijo Comey.
La acusación en la corte también presenta cargos contra media
docena de personas más, en su mayoría, miembros del llamado cártel
del sureste, presuntamente liderado por Alcides Ramón Magaña.
Además de Ramón Magaña, se acusó también -con el cargo de
narcotráfico- a Gilberto Salinas Doria, José Albino Quintero Meraz y
Jorge Manuel Torres Teyer.
"Nada de ésto hubiera sido posible sin la excelente cooperación
del nuevo gobierno mexicano y en especial de la Oficina del
Procurador General de la República", con el gobierno y la justicia
estadunidense, dijo Comey durante una breve rueda de prensa.
El fiscal estadunidense manifestó que siendo gobernador de
Quintana Roo, Villanueva recibió "entre 400 mil y 500 mil dólares"
por cada cargamento de drogas que dejó pasar por el territorio del
estado, casi siempre proveniente de Colombia y hacia Estados Unidos.
"Mario Villanueva Madrid otorgó -a cambio de esos pagos-
protección federal, estatal y otros recursos, para descargar,
transportar, almacenar y proteger cargamentos de cocaína", precisó el
funcionario.
Explicó que Consuelo Márquez, la empleada de Lehman Brothers,
una estadunidense de origen mexicano que trabajó antes en la
correduría mexicana "Serfín Securities" en Nueva York -desde donde
habría entablado relación con Villanueva-, ayudó a establecer algunas
de las cuentas para el lavado de dinero.
"Desde 1993 o alrededor de esa fecha y hasta mayo del 2001
inclusive (...) Mario Villanueva Madrid, Luis Ernesto Villanueva y
Consuelo Márquez, voluntaria, ilegal y conscientemente, conjuraron y
conspiraron" para el lavado de dinero, señalan los documentos en la
corte de los cuales Notimex obtuvo una copia.
Comey destacó que el dinero de Villanueva "procedía de ganancias
del narcotráfico", como pagos por su colaboración en la operación del
cártel del sureste.
Agregó que hacia 1995 parte de los recursos en las cuentas de
Lehman Brothers fueron transferidos a México, Suiza, Panamá, Estados
Unidos y las Bahamas, con objeto de tratar de diluir cualquier
sospecha.
Márquez, como representante de Serfín Securities y después de
Lehman Brothers, estableció compañías off-shore en varios lugares, en
donde los beneficiarios eran los Villanueva.
Tras la desaparición de Villanueva de México -hacia marzo de
1999-, Márquez se encargó de liquidar las cuentas en Lehman Brothers
a nombre de ellos, transfiriendo varios de éstos a nombre de terceras
personas en Lehman y en la sucursal de Banamex en Nueva York.
Parte del dinero terminó en cuentas de Banamex en las Bahamas y
de una firma llamada "Intercontinental Asset management", con sede en
San Antonio, Texas.
Los documentos señalan que el ex-gobernador y su hijo abrieron
una cuenta bancaria en la sede de Zurich, Suiza, de "Credit Suisse",
hacia el 23 de septiembre de 1994 y en abril de 1995, Villanueva
Tenorio estableció la corporación "Harley" en las Islas Vírgenes
británicas.
Indican que el 5 de febrero de 1999, Villanueva Tenorio se
reunió en Nueva York con Márquez, para precisar detalles de varias
operaciones y transferencias.
Una fuente de la fiscalía dijo a Notimex que en el operativo, en
su porción de San Antonio Texas, una mujer de nombre Sylvia Aubuchon,
actuó como co-conspiradora, que se presume será encausada en un
proceso judicial posterior.
Márquez ha decidido entregarse a la justicia, según una fuente
de la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA) y será
presentada en la corte de Manhattan, este viernes.