CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 24, 2002.- Se inició la averiguación previa por homicidio en contra de quien resulte responsable por la muerte de José Enrique Espinosa Suárez, el ejidatario que resultó herido durante enfrentamientos con la Policía durante una protesta contra la construcción del aeropuerto alterno de la Ciudad de México.
A las 03:40 de la mañana (hora del centro) de este miércoles falleció el único ejidatario que permanecía internado en el hospital de Traumatología de Lomas de Lomas Verdes del Seguro Social.
Se inició la averiguación previa LVHT/I/437/2002 por homicidio en agravio de José Enrique Espinosa Suárez por lesiones a consecuencia de los disturbios del pasado 11 de julio en Acolman, contra quien resulte responsable.
El cuerpo de José Enrique Espinosa Suárez se encuentra en el Centro de Justicia de Naucalpan, donde le practicaron la autopsia de ley.
Familiares y amigos esperan en la entrada del Hospital Lomas Verdes el resultado de la necropsia, así como a más habitantes de San Salvador Atenco.
CULPAN A FOX DE LA MUERTE DE ESPINOZA
Líderes campesinos contrarios a la construcción de un aeropuerto en sus tierras responsabilizaron hoy al gobernador del Estado de México y al presidente de la República de la muerte de uno de sus compañeros.
Según los médicos, el campesino de 38 años murió por un descontrol metabólico
relacionado con la diabetes que padecía, sin embargo, el líder agrario Ignacio del Valle afirmó que la causa de la muerte fueron los golpes propinados por la policía el 11 de julio durante una protesta en el Estado de México, vecino a la capital.
"La muerte fue por la golpiza que le dieron en la emboscada que el gobierno nos preparó", dijo del Valle, tras acusar de "asesino" al gobernador mexiquense, Arturo Montiel, y corresponsabilizar a Fox.
Espinoza había ingresado el sábado 13 al hospital, dos días después de ser detenido tras una protesta que terminó a los golpes con la Policía.
Aunque presentaba traumatismo craneoencefálico, la dirección del nosocomio aseguró hoy que una insuficiencia cardiorespiratoria ocasionó su muerte, pero la fiscalía local investiga si hubo "homicidio por lesiones".
Los líderes del movimiento campesino del poblado de San Salvador Atenco, que se oponen a que el nuevo aeropuerto capitalino se construya en sus tierras, dijeron estar "muy molestos" con la muerte de Espinoza y señalaron que evaluarán si se reúnen esta tarde con el gobierno, como estaba previsto.
La noche del martes los atenquenses habían decidido acudir a un encuentro convocado por las autoridades para esta tarde en el Archivo General de la Nación, aunque habían advertido que no iban a negociar sino a explicar las razones por las cuales se niegan a vender sus tierras.
El conflicto con los pobladores de San Salvador Atenco comenzó en octubre cuando el gobierno eligió una zona al noreste de Ciudad de México como lugar para construir el nuevo aeropuerto, en un proyecto por dos mil 300 millones de dólares que implicará expropiar cinco mil hectáreas.
Las tensiones alcanzaron su punto máximo hace dos semanas, tras el enfrentamiento con la Policía en el Estado de México.
Doce campesinos fueron detenidos y sus compañeros respondieron con la toma de 19 rehenes y el bloqueo de carreteras para obligar al gobierno a liberarlos, algo que finalmente consiguieron.