CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 2, 2002.- Además de los ejidatarios de San Salvador Atenco, el más contento con la decisión del Gobierno federal respeto al nuevo aeropuerto es Andrés Manuel López Obrador.
"Estoy muy contento, me gustó mucho la decisión del presidente, la apruebo, estoy muy satisfecho" comentó el jefe de Gobierno del Distrito Federal.
López Obrador aplaudió que el presidente Fox cumpliera su palabra de no imponerse y dijo que el echar para atrás la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco, actuó sensatamente y no con debilidad.
“Esto tiene que ver con la justicia antes que nada, no se puede despojar a un pueblo, no se puede ir contra la voluntad del pueblo; creo que sólo rectifica quien tiene seguridad en sí mismo" agregó el político tabasqueño.
Ahora que los decretos expropiatorios quedaron sin efecto, Andrés Manuel López Obrador aseguró que apoyarán al Gobierno federal en la búsqueda de otra opción, aunque en lo personal, él se inclina por Tizayuca.
"Hace falta construir el nuevo aeropuerto, en todo esto queda a salvo el actual aeropuerto de la Ciudad, cosa que también nos da mucho gusto, se tiene que ver bien la opción de Tizayuca" comentó en su rueda de prensa matutina.
Consideró que de esta forma el Gobierno foxista le da estabilidad a la ciudad, factor indispensable para la economía y la confiabilidad financiera.