CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 12, 2002.- La cita “El crimen del padre Amaro” causó escándalo en algunos sectores.
El senador Diego Fernández de Cevallos dijo que la cinta le provoca asco.
Dijo que hay que distinguir lo que pudiera ser un mundo de libertades y un mundo de porquerías.
“Cuando se toca de manera muy ofensiva la ostia, que representa el sacramento y la eucaristía para los católicos, y se presentan comparaciones injuriosas y violentas que agravia (...) a la Virgen María o a la Virgen de Guadalupe, pues es un atentado que se pudo haber evitado por los que lo hicieron", afirmó coordinador de los panistas en el Senado de la República.
El legislador defendió a la Secretaría de Gobernación, al argumentar que en términos de ley no podía evitar que la cinta se exhibiera.
"No creo que sea con la represión o con la censura como esto se pueda corregir, pero ojalá que todos los que tenemos una creencia, una fe, sintamos asco, repudio y enojo por este tipo de conductas, independientemente de que seamos católicos o no, por supuesto que yo como católico me siento indignando".
El senador señaló que ojalá que la censura sea de la sociedad y que la sociedad sepa distinguir el arte de las porquerías.
La Secretaría de Gobernación no ha fijado una postura oficial sobre el asunto.