CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 9, 2002.- El jefe del gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, reafirmó su disposición a dialogar con los trabajadores sindicalizados de su administración, aunque dijo que por el momento las posturas ya están fijadas y sólo resta esperar el desarrollo de las negociaciones.
En su conferencia de prensa diaria, señaló que el subsecretario de Gobierno de su administración, Alejandro Encinas, ha estado en comunicación con la dirigencia sindical de los trabajadores del gobierno del Distrito Federal y en el caso del Metro, aseguró, no hay ningún problema laboral.
Ante la amenaza de un paro general de actividades de los trabajadores en apoyo al Sindicato del Metro, que encabeza el priísta Fernando Espino Arévalo, el jefe de Gobierno recordó que se llegó a un acuerdo entre ambas partes hace un mes, cuando estalló el conflicto que se manifestó en la suspensión de labores de la líneas B y 9 de ese sistema de transporte.
“La minuta está cumpliéndose en todos los aspectos, el problema con los trabajadores no es de tipo laboral” aseguró López Obrador, pero dijo que no hay que adelantar vísperas sino esperar al desarrollo de los acontecimientos.
Inquirido respecto a la marcha indígena que se espera para próximos días en esta ciudad, señaló que ha habido movilizaciones similares en otras ocasiones sin que provocaran alteraciones a la ciudad.
“Los que luchan por la justicia siempre serán bienvenidos” añadió.
El político tabasqueño dijo que es necesario garantizar los derechos indígenas, pues no se puede hablar de justicia mientras exista marginación, y expuso que en el Senado de la República, donde se cometió el agravio contra esos pueblos, se debe buscar la forma de garantizar los derechos para esos mexicanos.