CIUDAD DE MÉXICO, México, 31, oct, 2002.-El oresidente, Vicente Fox, garantizó este jueves que no habrá incremento de impuestos y de tarifas de servicios públicos para el próximo año, salvo lo que marque el deslizamiento de la inflación.
En una reunión de trabajo efectuada en la residencia oficial de Los Pinos, el titular del Ejecutivo analizó con su gabinete legal y ampliado el proyecto de presupuesto de egresos de la federación para el año 2003.
Fox Quesada señaló que ante el entorno macroeconómico que demanda estabilidad, el presupuesto del año próximo estará caracterizado por la austeridad, la disciplina fiscal y por privilegiar la inversión social y el federalismo.
Fox hizo un reconocimiento a su gabinete porque se lograron disminuciones en el gasto corriente, y pidió revisar aquellas áreas donde todavía se puedan hacer ahorros y economías, a fin de destinar mayores recursos a otros rubros.
Expresó que gracias a esos ahorros se pudo incorporar a un millón 600 mil familias más en el Programa Oportunidades durante 2002.
Señaló que si bien el presupuesto está marcado por la austeridad, se logró que en el rubro del sector social hubiera mayores recursos, que se destinarán a ampliar la infraestructura de universidades, hospitales, carreteras, además de reforzar los programas sociales que están en marcha.
En especial, se reforzará el mercado interno para que éste sea el conductor de la economía ante la falta de mercados para las exportaciones por la contracción económica de otros países.
Agregó que se pondrá énfasis en apoyar a las pequeñas y medianas empresas y a la banca popular.
En cuanto a la inversión en empresas paraestatales, indicó que se busca incrementar sus inversiones para que puedan dar mayores recursos públicos en beneficio de los mexicanos.
El presidente pidió a su gabinete trabajar en equipo en la negociación del presupuesto, pues está demostrado que esa es la mejor vía para alcanzar resultados positivos para México.