CIUDAD DE MEXICO, México, dic. 6, 2002.- Los países miembros del G7 (países más industrializados) llevarán a cabo en junio del 2003 un simulacro de ataque bioterrorista con el virus de la viruela, para coordinar esfuerzos en caso de una emergencia real, anunciaron este viernes en México los ministros de Salud de esas naciones.
"Aprobamos los planes (...) para llevar a cabo un ejercicio multinacional sin precedentes para evaluar y preparar planes y protocolos de respuesta en caso de un incidente con el virus de la viruela", señaló el comunicado final de la tercera reunión ministerial del Grupo de Acción de Seguridad en Salud Global, organizada por México.
"Este ejercicio de respuesta de emergencia se llevará a cabo a mediados de 2003, y vinculará los diferentes lugares a través de redes de comunicación", añadió el comunicado emitido al término de la reunión.
El ejercicio se llevará a cabo en el mes de junio, aclaró en rueda de prensa el comisario de Salud Pública de la Unión Europea, David Byrne.
Los ministros asistentes a la reunión acordaron igualmente la creación de una red mundial de laboratorios de alto nivel para coordinar esfuerzos e intercambiar información en caso de una crisis de salud pública.
Igualmente, los países miembros del Grupo de Acción en Seguridad en Salud Global (Global Health and Security Action Group), acordaron incrementar las reservas de vacuna contra la viruela de la Organización Mundial de Salud (OMS).
Cuestionado sobre la probabilidad de un ataque de esas características a corto plazo, el ministro de Salud estadounidense, Tommy Thompson, se limitó a indicar: "en Estados Unidos hemos empleado mucho tiempo en el desarrollo de un plan para la eventualidad de una epidemia de viruela".
"Podría ser un ataque extremadamente serio", indicó. Según las cifras que mencionó Thompson, un tercio de la población estadounidense podría morir en un ataque masivo mediante el virus de la viruela, por lo que el gobierno de dicho país ha preparado 209 millones de vacunas para toda la población.
Los ministros, sin embargo, resaltaron que esas vacunas plantean por el momento problemas sanitarios secundarios, por lo que insistieron en los planes preventivos.
"La probabilidad (de un ataque) es baja, pero tenemos qe estar preparados para esta eventualidad", añadió el ministro de Salud y anfitrión del evento, el mexicano Julio Frenk.
A propuesta británica, los miembros del G7 y México crearán igualmente una escala de incidentes internacional, para ser utilizada en caso de crisis bioquímica, similar a la
eventualidad de una emergencia nuclear.
La próxima reunión del GASSG tendrá lugar en Berlín, en otoño de 2003.