CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 30. 2002.-Andrés Manuel López Obrador, jefe de gobierno del Distrito Federal afirmó que no cederá ante la pretensión de la oposición en la Asamblea Legislativa de que se reduzca el programa de apoyo a adultos mayores.
Aseguró que mañana se definirá ese asunto en reunión con su gabinete.
Hará todo lo que esté dentro de sus posibilidades para echar abajo los “candados” que pusieron los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) y el Revolucionario Institucional (PRI), en el presupuesto a este importante programa definido por su gobierno como universal.
López Obrador anunció que su gobierno prepara una iniciativa de ley para que esta ayuda se convierta en pensión universal ciudadana, como un reconocimiento al trabajo que durante décadas los adultos mayores han desempeñado en la capital del país.
Señaló que enviará la propuesta cuando haya mejores condiciones políticas en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) y exista una situación diferente.
“Cuando haya en la Asamblea diputados más sensibles, más responsables que entiendan la necesidad de garantizar la calidad de vida a adultos mayores y discapacitados”, dijo el jefe de gobierno.
Mencionó que con la aprobación de esta iniciativa sería obligatorio para el gobernante en turno, independientemente de su filiación política, proveer a los adultos mayores de la ayuda.
Descartó la posibilidad de que en lo sucesivo hagan falta recursos para financiar estos apoyos sí, como es el caso de su administración, se mantiene una política de austeridad y se evita la corrupción.
Los integrantes del Gabinete de Administración y Finanzas de su gobierno analizan el paquete económico aprobado por la Asamblea Legislativa para el 2003, ya que establecen limitantes a los programas sociales, como es el caso del apoyo a los adultos mayores, donde sólo se considera darle el apoyo mensual a las personas de más de 70 años que viven en condiciones de pobreza.
Llamó a los diputados del PRI y del PAN dejar de lado la hipocresía cuando cuestionan a su administración sobre el origen del financiamiento para los programas sociales, pues, "el Estado tiene la obligación de garantizarle a la sociedad un bienestar por el hecho de haber nacido en el país".