CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 8, 2003.- Pasaron 15 horas para que Beatriz se reencontrara con sus padres.
Completamente desnuda, Beatriz pasó más de dos horas bajo el frío de la madrugada en la tercera sección de Chapultepec, en el Distrito Federal.
"Me siento mal, es que todo mundo quiere hacerme daño y yo no quiero”, manifestó Beatriz, quien al parecer, fue víctima de violación.
Lo último que sus padres supieron de Bety, fue que salió este martes, a mediodía, de la preparatoria donde estudia.
Visiblemente alterada, la joven, de 19 años de edad, recordó parte de lo que vivió.
"Fui a la escuela y, de repente, no se por qué llegué a esa fuente. Primero estaba muy débil y todo mundo me quería molestar, me tuve que quitar la ropa porque me seguían molestando”, relató, desesperada, la presunta víctima.
Bety refirió que sus agresores fueron masones, quienes la utilizaron para realizar un ritual y dijo que se quitó la ropa porque se la hechizaron para poder embarazarla.
Los paramédicos no pudieron determinar si Beatriz fue víctima de violación, aunque ella tenía huellas de sangre en la parte interna de ambos muslos.
"Ella se movía con el árbol, se estaba raspando la parte interna de su muslo. Sus familiares dicen que es una persona sana, completamente sana”, informó Bernardo Argueta, paramédico del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM).
Los padres de Beatriz se negaron a contestar a las preguntas de los reporteros, pero la familia Cadena sí acudió a levantar una denuncia de hechos en la agencia 11 del Ministerio Público.