CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 20, 2003.- El procurador capitalino, Bernardo Bátiz Vázquez, ofreció estar dispuesto a reunirse con los familiares de la abogada Digna Ochoa, quienes aseguran contar con dos testigos claves para esclarecer el crimen de la defensora de los derechos humanos
ocurrido el 19 de octubre del 2001.
Dijo que en caso de que esos testigos requieran protección para garantizar su integridad física, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), les brindaría todo el apoyo, como lo
hace como otros testigos o familiares que lo han solicitado.
El funcionario aseguró que la Procuraduría ha mantenido su disposición para atender a los familiares de la abogada.
En el caso de los testigos con los que dicen contar los familiares de la víctima, Bátiz Vázquez mencionó que hasta el momento no le han solicitado ninguna audiencia para entrevistarse con él o
con la fiscal especial del caso, Margarita Guerra, pero sostuvo su disposición a recibirlos.
Entrevistado al término de la reunión del gabinete de seguridad en el edificio del Antiguo Ayuntamiento, calificó de exagerada la denuncia hecha este domingo por habitantes del primer cuadro, en el sentido de que en la Plaza Garibaldi se registran a diario homicidios.
El abogado de la ciudad reconoció que en el lugar circula droga y alcohol, pero rechazó que se cometan frecuentemente homicidios, como lo denunciaron ayer vecinos durante el recorrido que el
presidente, Vicente Fox, realizó por el primer cuadro.
Bátiz Vázquez señaló no contar con datos sobre homicidios frecuentes en la zona durante los últimos meses: Si ello ocurriera –anotó- sería alarmante.
Al referirse al caso del multihomicidio de Tlalpan, el procurador reiteró que serán los médicos que atienden Juan Pablo Quintana quienes determinen si el único testigo del asesinato de la familia Narezo Loyola está o no en condiciones de ampliar su declaración el próximo 23 de enero.