CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 18, 2003.- La Auditoría Superior de la Federación, detectó irregularidades en materia administrativa y financiera en 26 dependencias del gobierno federal durante el primer semestre de 2002.
Lo anterior obligó a este órgano de fiscalización a promover 266 observaciones que corresponden a 354 acciones para que las dependencias auditadas aclaren "inconsistencias" en su ejercicio en un plazo de 45 días.
Entre las dependencia federales que fueron auditadas destacan; las secretarías de Hacienda, Economía, Comunicaciones y del Trabajo, la Procuraduría General de la República (PGR); el Sistema de Administración Tributaria, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores; la Comisión Nacional del Agua; Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Luz y Fuerza del Centro.
De acuerdo a Arturo González de Aragón, auditor superior de la Federación, “hay observaciones al control interno, falta de observación a la legalidad, a la regularidad, al no cumplimiento de la Ley de Presupuesto de Contabilidad y Gasto Público."
Asimismo, el diputado priísta, Víctor Infante González, de la Comisión de Vigilancia de la Auditoria Superior de la Federación, informó que detectaron un sub ejercicio de 68 mil millones de pesos durante los primeros dos años de gobierno del Presidente Vicente Fox.
Infante González detalló que las revisiones de la Auditoría Superior de la Federación indican que la actual administración dejó de gastar 34 mil millones de pesos en el 2001; y más de 33 mil millones de pesos el año pasado.
" Estos 68 mil millones de pesos, equivalen a seis veces el presupuesto de la UNAM, a casi el doble del presupuesto que le aprobamos al campo, a más de tres veces el presupuesto de salud, más de tres veces el presupuesto de desarrollo social, y a más de once veces el presupuesto de seguridad pública,” dijo el diputado tricolor.
La Cámara de Diputados decidió iniciar una demanda penal contra los despachos contables particulares que se niegan a entregar información de la auditoría al Fobaproa, a fin de reducir el costo del rescate bancario.