CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 19, 2003.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, dijo que existe una permanente colaboración con el Gobierno Federal y las áreas encargadas de Protección Civil, debido a la inminente guerra que encabezará Estados Unidos contra Irak.
Anticipó que no vislumbra riesgos por dicho conflicto bélico, toda vez que la decisión del Gobierno Federal de no a la guerra fue aceptada y es mejor actuar con prudencia, pues así se evitará cualquier tipo de problema en el territorio nacional.
NO A LOS APARATOS BUROCRÁTICOS
López Obrador consideró que no se puede seguir creando aparatos burocráticos.
López Obrador dijo que se debe buscar la manera de distribuir bien los
recursos en beneficio de la sociedad.
Lamentó que por esos aparatos burocráticos se tengan que pagar sueldos
equivalentes a los magistrados y apuntó que con éstos no se acabará con la corrupción de algunos malos funcionarios.
"Si nos está costando cumplir con las metas de recaudación para no aumentar los impuestos, no se puede estar pensando en crear aparatos burocráticos para que el presupuesto, que es dinero de todos, se quede en la empleomanía, en la creación de empleos para los que trabajan en el Gobierno", comentó.
Aseguró que con ello el Gobierno será de autoconsumo y sólo para pagar a la burocracia, pues no se tendrán recursos para atender la necesidad de la gente, por lo que mantendrá esta postura.
“Si ya se aprobó yo tendré que cumplir, porque la ley se acate y se cumpla", agregó.
Informó que para este periodo de sesiones en la Asamblea Legislativa del
Distrito Federal (ALDF) tiene pendiente una iniciativa de reforma al Código Penal, donde el Gobierno capitalino pide que se rectifique el error que se cometió en la pasada reforma.
Sostuvo que la función del poder legislativo es vigilar y fiscalizar el
gasto.
“Ellos no han tenido ningún ajuste, recorte en el presupuesto, porque son un órgano autónomo y al Gobierno cada vez le cargan más gastos burocráticos", explicó el Jefe de Gobierno capitalino.
El ejecutivo local confío en que los consejeros de comunicación que prevé la Ley de Transparencia sean sensatos y no pidan un edificio y mobiliario de lujo, vehículos, dinero para viajar para conocer otras experiencias, sino que se sumen al plan de austeridad de su Gobierno.