CIUDAD DE MEXICO, México, mar. 24, 2003.- El jefe de Gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que la economía del Distrito Federal no ha resentido ningún impacto negativo por el conflicto bélico en el Medio Oriente y se continúa con medidas alternativas para evitarlo.
Sostuvo que hasta el momento, el principal impacto de la guerra ha sido de carácter psicológico y social, lo que se refleja en el estado de ánimo de la población.
“Los efectos de esta guerra absurda en que se está llevando a cabo la
barbarie, lo irracional son el replanteamiento en el interior de la gente de hasta dónde pueden llegar las cosas a consecuencia de las acciones
realizadas por aquellos a quienes los mueve la ambición", señaló López
Obrador.
Precisó que la enajenación del hombre moderno lo lleva a estar pendiente, a través de los medios de comunicación del desarrollo de los conflictos
bélicos, en donde hombres, mujeres y niños pierden la vida por igual.
Aseguró que la economía de la ciudad funciona con normalidad y señaló que
habrá que seguir el desarrollo de los acontecimientos para saber si se
presentan impactos negativos y actuar en consecuencia, para lo cual dijo que su Gobierno tomará medidas preventivas.
Ratificó que se mantendrá la vigilancia para que quienes se manifiesten a
favor de la paz lo hagan de manera pacífica, al tiempo que hizo un llamado a la población para que con este motivo no se cometan actos ilícitos.
GARANTIZA EL ABASTO DE AGUA EN LA CIUDAD
No quiso adelantar información sobre la fuente de abasto externa pero
insistió en que permitirá garantizar el suministro del vital líquido a
partir del 2006.
“Se trabaja para garantizar el abasto de agua durante la temporada de
estiaje y para que al término de su administración la ciudad cuente con
otras fuentes de abasto externo del vital líquido, adicionales a las
existentes”, agregó.
Destacó que para garantizar que no falte el agua en todos los hogares de la
ciudad se trabaja en tres principales líneas de acción.
La primera es el manejo racional del líquido y reducir el número de fugas,
para ello, ofreció que para el mes de noviembre se habrán reparado mil
kilómetros de la red de agua potable, a fin de evitar el desperdicio del
líquido, para lo cual se han invertido mil millones de pesos.
La segunda área de trabajo es la recarga de los mantos acuíferos y
finalmente la búsqueda de fuentes alternativas de abasto.
El tercer problema es el robo de piezas en los equipos de bombeo, el cual se
busca solucionar a través de la implementación de un Ministerio Público
itinerante para atender las denuncias relacionadas con estos hechos, al
tiempo que se ha implementado la vigilancia en las instalaciones
hidráulicas.
“Esta semana la dedicare a evaluar el avance de las principales obras
públicas de mi administración como los distribuidores viales de Zaragoza y
San Antonio y la remodelación del corredor Reforma-Centro Histórico, así
como a definir su fecha de entrega”, concluyó.