BERNALEJO DE LA SIERRA, México, abr. 10, 2003.- Los 64 ejidatarios de Bernalejo de la Sierra recibirán 51 millones de pesos por el pago de las
más de 5 mil hectáreas que venían disputándose con indígenas tepehuanos.
De este modo, las tierras en conflicto serán entregadas a los ejidatarios de Durango y de Zacatecas, para que inicien una nueva vida en el lugar que ellos elijan.
"Hacer nuestra casita y lucharle a la vida pero ya independizados de aquel compromiso que teníamos", manifestó Andrés Venegas, ejidatario de
Bernalejo.
Los 64 ejidatarios y sus familias que aún permanecen en albergues
temporales, aseguran que renunciaron a sus tierras a cambio de conservar la vida.
"Ya de vernos así, acorralados, pues es mejor salir, aunque pierda uno todo, pero mejor su vida, vale más", expreso María Cruz, ejidataria.
El Gobierno de Zacatecas se deslindó del acuerdo alcanzado entre la
Secretaría de Gobernación y los ejidatarios y se pronunció en contra de
cualquier negociación económica.
"Nosotros no avalamos ninguna venta", explicó Ricardo Monreal, gobernador de Zacatecas.
Por su parte, los diputados del Congreso local aseguran que al vender sus
tierras los ejidatarios torcieron la ley.
"No es posible que se esté entregando el territorio de esa manera, no es
para negociarse", dijo Leonicio Miramontes, diputado local.
Se estima que en un mes aproximadamente, los indígenas tepehuanos estén
tomando posesión del ejido Bernalejo, con lo que se estaría dando fin a un conflicto agrario de más de 50 años.