CIUDAD DE MÉXICO, México, Mayo 11, 2003.- El gobierno de México rechazó el domingo negociar
un acuerdo migratorio con Estados Unidos a cambio de abrir la petrolera estatal
Pemex a la inversión privada y extranjera, como recomendó una comisión de
representantes del país del norte, informó la Presidencia.
La negociación de un acuerdo migratorio entre ambas naciones "ha sido una
prioridad desde el inicio del gobierno del presidente Vicente Fox", dijo la
presidencia a través de un comunicado.
Sin embargo, México de ninguna manera "aceptará negociar dicho acuerdo a
cambio de la apertura de Petróleos Mexicanos (Pemex) a inversiones
extranjeras", agregó el documento.
El jueves pasado el comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de
Representantes de Estados Unidos, aprobó una recomendación a la administración
de George Bush para reanudar conversaciones sobre migración con México, según
publicó la prensa mexicana.
Representantes Republicanos de Estados Unidos se mostraron a favor de
"cualquier acuerdo migratorio (siempre y cuando) se vincule a la apertura de
Pemex", de acuerdo a lo publicado en los diarios mexicanos.
El gobierno de Vicente Fox reiteró una vez más que "no se privatizará ni se
venderá" la petrolera, agregó el comunicado.
El sábado el Partido de la Revolución Democrática de México (PRD) rechazó
la propuesta de los congresistas de Estados Unidos, en ese mismo sentido se pronunciaron el domingo el Partido Revolucionario Institucional
(PRI) y sindicatos mexicanos.
Unos ocho millones de personas viven ilegalmente en Estados Unidos y cada
año se suman a esta cifra 250.000 indocumentados más, según datos del Cato
Institute, con sede en Washington.
Se calcula que en Estados Unidos hay más de 25 millones de personas de
origen mexicano, entre oriundos de México y sus descendientes.