WASHINGTON, Estados Unidos, mayo 15, 2003.- Tres de los 18 indocumentados que murieron asfixiados en el interior de una cabina de tráiler abandonada en Victoria, Texas, fueron identificados como mexicanos, al igual que 25 de los 39 bajo custodia de las autoridades texanas.
El vocero de la embajada de México, Miguel Rubio, informó este jueves a Notimex que de los seis indocumentados que se recuperan en un hospital de
aquella población, ninguno es mexicano y que las víctimas fatales han sido ubicadas ya por nombre y lugares de origen.
"Entiendo que sí, pero (personal de la Oficina de Protección del Consulado de México en Houston) están cruzando datos con las familias mexicanas (para su verificación)", agregó.
El funcionario indicó que el embajador mexicano Juan José Bremer recibió esta mañana un reporte del Consulado, detallando la situación de los detenidos, y que están a la espera de la confirmación, antes de hacer públicos los nombres de las víctimas.
La revelación ocurre mientras las autoridades de Estados Unidos y México anunciaron que realizarán una investigación para localizar a los traficantes de indocumentados que encerraron en una cabina de tráiler a cerca de 90 personas ilegales, de las cuales, 18 fallecieron.
El procurador federal para el sureste de Texas, Michel Shellby, dijo que la colaboración de México será "sumamente valiosa" para localizar e identificar a quienes hubieran participado en la tragedia acontecida
el pasado martes.
Shellby, uno de los tres procuradores de Texas, precisó que la colaboración de las autoridades mexicanas fue solicitada el miércoles al cónsul de México en Houston, Eduardo Ibarrola.
El cónsul se comunicó con el procurador general de la República (PGR) de México, Rafael Macedo de la Concha, y éste prometió la total colaboración en las investigaciones.
El funcionario señaló que la participación de México puede ser muy útil en la identificación de las víctimas, en la información que sus familiares puedan proporcionar en México y para determinar cómo es que
sus parientes fueron enganchados por los traficantes.
Las autoridades texanas ubicaron en un estacionamiento al sureste de Houston la cabina del tráiler, equipada con refrigeración para transportar productos perecederos, luego de recibir las llamadas de varias personas que escucharon gritos desesperados en el interior.