CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 19, 2003.- El presidente Vicente Fox firmó este lunes el decreto que expide la Ley de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, con la que se impulsará una política de Estado que garantice la permanencia de programas "al
margen de ciclos sexenales y de calendarios electorales".
En la Hondonada de la Residencia Oficial de Los Pinos, el jefe del Ejecutivo Federal refrendó el compromiso de su gobierno con los pueblos indígenas, cuyas demandas son "una obligación moral y políticamente ineludible", y empeñó su palabra de trabajar a su lado para superar los problemas que enfrentan y preservar su identidad.
"Pueden estar seguros de que seguiré laborando con todas mis fuerzas para cumplirla cabalmente", sostuvo el mandatario mexicano.
Recordó que desde el primer día de gobierno se ha promovido una nueva relación con los
pueblos y las comunidades indígenas, basada en el respeto de sus autoridades, tradiciones y costumbres, así como a sus formas de organización y producción.
Dijo que con el apoyo de la sociedad y de las autoridades locales quiere cerrar el capítulo de la exclusión, la indiferencia y el abandono en que han vivido, pues queremos que enriquezcan con sus aportaciones el desarrollo nacional, toda vez que una de las más grandes riquezas de México está en la diversidad de sus pueblos y culturas.
Es imperativo –anotó- escuchar la voz de los hermanos indígenas, que es momento de caminar juntos para reavivar la esperanza de una convivencia plena y sin discriminaciones entre todos los mexicanos.
"Nunca más un México sin los indígenas, nunca más un México que los discrimine, su causa nos compromete a todos, debemos recordar de dónde venimos para saber quiénes somos y hacia dónde vamos como nación", agregó.
Destacó que en esta nueva era de democracia, el gobierno debe incluir a todas y a todos, por lo que la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas será una institución con una
junta de gobierno fuerte, con participación de 13 Secretarías; además de que tendrá un Consejo Consultivo plural, con amplia representación de comunidades indígenas, organizaciones sociales, instituciones académicas, legisladores y autoridades locales.
Fox explicó que será un organismo con capacidad de decisión al más alto nivel, fijado para coordinar, promover y apoyar las políticas dirigidas al desarrollo indígena, darles seguimiento y
evaluar los programas, así como para diseñar y operar un sistema de consulta y participación social, establecer convenios con autoridades locales y concertar acuerdos con los sectores social y privado.
Añadió que esta institución será también un órgano de consulta para las dependencias federales y entidades paraestatales que desarrollen proyectos en las zonas indígenas, y con ello se busca
asegurar que se respete la identidad cultural de cada pueblo, que se tomen en cuenta las propuestas ciudadanas y que se generen oportunidades equitativas de progreso.
"Con la creación de esta Comisión Nacional estamos en condiciones de impulsar aún más una política de Estado en beneficio de los 62 pueblos indígenas de México, una política que permita tener presente el tema indígena en todas y cada una de las estrategias públicas de desarrollo, una política que garantice la permanencia de programas exitosos, al margen de ciclos sexenales y de calendarios electorales", aseguró.
El Presidente comentó que este nuevo organismo supera con creces las funciones y los alcances que tenía el Instituto Nacional Indigenista (INI), el cual "se ganó a pulso un lugar en el corazón de
la sociedad mexicana", con su trabajo cotidiano en la selva, la montaña, el valle o el desierto, "ahí donde viven los indígenas".
Anotó que pese a los logros del INI en sus 54 años, es claro que su modelo de atención ya no resulta viable, ni su esquema de operación ni su presupuesto son suficientes para cumplir los
propósitos y los anhelos de las poblaciones originarias de México.
En su mensaje, el presidente Fox reconoció el apoyo de las y los legisladores a la causa de los indígenas, el cual –dijo- quedó de manifiesto en la aprobación de esta ley.
Señaló que con la creación de este organismo, las comunidades indígenas entrarán a una nueva etapa en su historia y en mejores condiciones para avanzar en su desarrollo y esta reforma
institucional producirá mejoras en la calidad de vida de las poblaciones.
“Pero los beneficios más importantes se observarán en el mediano y largo plazos", aclaró.
Indicó que esos beneficios se verán cuando reduzcamos los niveles de pobreza y marginación, de desigualdad e injusticia, y se elimine la discriminación, la exclusión y la intolerancia que aún
padecen.
"Tengo plena confianza en que alcanzaremos estas metas, porque este nuevo organismo marca un parteaguas en la relación del Gobierno con los indígenas", y ahora, la atención de los pueblos y las comunidades será una responsabilidad compartida por todo el aparato gubernamental, puntualizó.